La abogada argentina Agostina Páez, detenida en Brasil por un caso de racismo, difundió un video en sus redes sociales en el que pidió disculpas públicas por su comportamiento y reconoció la gravedad de lo ocurrido.
En el mensaje, Páez admitió su responsabilidad y explicó que decidió pronunciarse luego de cambiar de representación legal. Según contó, durante las primeras semanas del proceso judicial evitó realizar declaraciones públicas por consejo de su anterior defensa.
“Tenía ganas de hacerlo, pero por recomendación de mi defensa anterior no lo hacía. Ahora, cambiando la defensa con la doctora Carla Junqueira, hemos hablado y me explicó que sí debería haberlo hecho”, afirmó.
La abogada sostuvo que, con el paso del tiempo, tomó mayor conciencia sobre el impacto de sus acciones. “Ahora sé que no he cometido un error pequeño, que no ha sido algo sin importancia, sino que he estado muy mal. Mi reacción ha sido muy grave y me he equivocado”, expresó mientras espera una resolución de la Justicia brasileña.
En ese contexto, pidió perdón a quienes se sintieron afectados por sus dichos. “Les pido perdón de todo corazón a todas aquellas personas que se han sentido ofendidas, heridas o humilladas por mi actitud. Lo lamento profundamente”, manifestó.
Páez también señaló que el proceso judicial que enfrenta en Brasil la llevó a reflexionar y a informarse sobre la problemática del racismo. “Hace más de dos meses que estoy enfrentando un proceso judicial aquí y ha sido muy duro para mí. Pero me ha obligado a interiorizarme sobre lo que es el racismo, a rever mis actitudes y a ser más consciente y respetuosa”, sostuvo.
En la misma línea, aseguró que anteriormente no comprendía la dimensión del problema. “Por ignorancia desconocía lo que era el racismo. Ahora entiendo que no es una simple ofensa, sino algo violento para quienes lo han sufrido”, agregó.
Sobre el final del mensaje, reiteró su arrepentimiento y remarcó que asume las consecuencias de lo sucedido: “No me estoy justificando, sino reconociendo mi error y pidiendo perdón sinceramente”.
El episodio que derivó en la causa judicial ocurrió el 14 de enero en un bar del barrio de Ipanema, en Río de Janeiro. Páez está acusada de haber realizado gestos racistas hacia empleados del local tras una discusión por la cuenta. Aunque la abogada sostuvo que los trabajadores también habrían tenido actitudes inapropiadas, no se presentaron denuncias en su contra.



