La localidad de Virrey del Pino en La Matanza sigue conmocionada con el caso del docente Cristian Eduardo Pereyra quien, en sus ratos libres, debía ser chofer de un auto de aplicación para poder tener un sueldo que le permitiera llegar a fin de mes.
Más allá del hecho en sí, la indignación fue en aumento cuando se supo que el principal sospechoso de balear a Pereyra es un oficial de la Policía Bonaerense, miembro de la tropa especial UTOI, identificado como Matías Alejandro Vizgarra y quien vivía a unas 25 cuadras del docente.
Las deudas millonarias, el motivo que lo habría llevado a cometer el feroz asalto
Si bien aún es materia de investigación por parte de las autoridades, los investigadores trabajan en una hipótesis que podría ayudar a entender por qué el policía decidió cometer un asalto que, además, terminó de la peor manera.
Para el fiscal Adrián Arribas no fue difícil detener a Vizgarra, ya que sus datos se encontraban en la base de datos de la aplicación y en el registro de último pasajero, por lo que ordenó allanar su domicilio.
Allí, el fiscal lo confrontó y el efectivo se mostró nervioso e incurrió en fuertes contradicciones, al tiempo que la policía encontró el automóvil abandonado con un orificio de bala y las patentes colocadas.
Con esos datos y los análisis y pericias de laboratorio, se podrá precisar si el orificio coincide con el arma de Vizgarra y si tiene restos de pólvora en sus manos, aunque los investigadores buscan determinar el móvil del crimen y todo apunta a una serie de deudas que el efectivo habría contraído y que no podía cancelar.
Por ejemplo, en el último mes, Vizgarra sumó unos 1,7 millones de pesos en deudas obtenidas con créditos del Banco Provincia, firmas de microcréditos y a través de varias billeteras virtuales. Por si fuera poco, le debía otros 190 mil pesos a otra conocida compañía de préstamos.
Para los investigadores, las deudas contraídas por Vizgarra duplican su sueldo como policía y eso habría sido el causante de que decidiera salir a robar y que todo se le haya ido de las manos.



