Los bloques de Diputados y Senadores de HECHOS en la Legislatura bonaerense presentaron un proyecto que busca prohibir el uso de teléfonos celulares dentro de las cárceles, debido al incremento de casos de bandas que operan dentro de los penales.
La iniciativa pretende que se vuelva a la época previa a la pandemia, donde los presos no podían portar ni utilizar teléfonos celulares. Esa decisión se cambió durante el período de aislamiento y tenía como objetivo que pudieran tener contacto con sus familiares, pero la situación se desmadró y hoy hay reos que los utilizan para delinquir desde adentro de los penales.
Qué establecen los fundamentos del proyecto
En primer lugar, los legisladores sostienen que el uso de celulares provocó un efecto contrario al que se pretendía en un primer momento, es decir, en lugar de tener contacto con sus familias, muchos presos comenzaron a utilizar los teléfonos celulares para cometer delitos, como estafas virtuales y secuestros extorsivos. Un recordado caso es el del soldado Rodrigo Andrés Gómez (21 años), quien trabajaba como custodio de la Quinta Presidencial de Olivos y que se quitó la vida en diciembre de 2025 tras ser víctima de una red de extorsión virtual llevada a cabo por presos desde el penal de Magdalena.
Sin embargo, el proyecto no prohíbe la comunicación de los reclusos con sus familias y abogados, pero aclara que la misma deberán realizarse a través de medios oficiales, supervisados y registrados por las autoridades penitenciarias.
La iniciativa presentada en el parlamento bonaerense no sólo prohíbe el uso y la tenencia de teléfonos celulares, sino que para garantizar que no puedan funcionar dentro del penal, establece que se coloquen inhibidores de bloqueo de señal de cualquier aparato considerado prohibido. También aclara que el incumplimiento de la prohibición será considerado como una falta grave y tendrá consecuencias penales para quienes hayan infringido la normativa.
Este proyecto se suma a los presentados por otros bloques como el del diputado de La Libertad Avanza, Oscar Liberman y el de la senadora del Frente Renovador, Malena Galmarini.



