La Policía de la Ciudad arrestó al principal sospechoso del crimen del profesor David Walter Aguirre, que ocurrió a principio de mes en Caballito, y a un posible cómplice. Ambos estaban en una casa ubicada en la localidad bonaerense de Loma Hermosa, Tres de Febrero, y fueron detenidos por personal de la División Investigaciones Comunales 6.
Esos agentes investigaban a un hombre que había ingresado al departamento del docente, ubicado en la calle Hidalgo al 375, y se retiró horas después, antes de que fuera encontrado el cuerpo allí. Luego del trabajo de los peritos, los investigadores descubrieron que el acusado se escondía en la vivienda de un amigo.
El análisis de las cámaras de seguridad de la zona fue una de las acciones clave para determinar donde se encontraba. Finalmente, realizaron un allanamiento en el domicilio y, en ese contexto, detuvieron a los sospechosos.
La causa está en manos de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional 58, a cargo del fiscal Jorge Héctor Emilio Fernández, y, en las próximas horas, los acusados deberán presentarse a declarar. Personal de la división policial mencionada investigaba al principal involucrado por otro episodio en el que engañó a un hombre para robarle su casa de Caballito y utilizó la misma modalidad que con Aguirre.
El 4 de marzo, un empleado del profesor lo encontró atado con precintos y con un trapo en la boca dentro de su departamento (también utilizado como oficina). El informe forense precisó que la víctima tenía una prenda metida en la boca y que presentaba signos de compresión en el cuello.
Esos resultados indican que murió por asfixia. La principal hipótesis que manejan los investigadores, hasta el momento, es que el docente mantuvo un encuentro con el asesino durante esa noche.
Quien era la víctima
David Walter Aguirre tenía 55 años y era profesor de la materia Planeamiento a Largo Plazo en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde trabaja desde 2011. Por otro lado, según la información que trascendió, vivía solo y no tenía hijos.
También ejercía como director de la carrera de Administración en la UFLO desde 2018 y daba la materia mencionada en el programa UBA XXII de Educación Universitaria en cárceles, principalmente en la Unidad Penal N°2 de Devoto.
Además, desde 2024 figuraba como CEO de la empresa de ciberseguridad Fenikso. A lo largo de su trayectoria trabajó en el sector privado y en el ámbito educativo, donde ocupó distintos cargos docentes y de consultoría, incluido el Ministerio de Educación bonaerense en el marco del Programa Conectar Igualdad.



