El análisis del teléfono de Mauricio Novelli, realizado por la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP) a pedido del fiscal federal Eduardo Taiano, expuso el contraste entre la euforia previa al lanzamiento de la criptomoneda $LIBRA y el derrumbe que lo obligó a blindarse con abogados y seguridad privada.
El 13 de febrero de 2025, desde Dallas, Novelli intercambiaba mensajes con su vendedora de relojes exclusivos, a quien le pidió reservar un Audemars Piguet Royal Oak Chronograph valuado en 45 mil dólares. En paralelo, buscaba junto a su hermana María Pía una oficina con vista al río en Vicente López, con un alquiler de 3.500 dólares mensuales, y le encargaba pagar en efectivo los 2.500 dólares de su departamento en Buenos Aires. El entusiasmo era total: convencido de que el token lo haría millonario, Novelli proyectaba casas, autos y lujos. Incluso compartió stickers con la imagen de Milei, a quien había logrado sumar al lanzamiento del proyecto “Viva la Libertad Project”.
Del lujo al escándalo
El 14 de febrero, horas antes del lanzamiento, Novelli cerró la compra del reloj y consultó a su broker sobre blindar una camioneta Toyota SW4. Pero el debut de $LIBRA fue un fracaso: tras una breve suba, el token se desplomó y las denuncias por estafa inundaron las redes.
El asesor financiero suspendió su viaje y regresó a Buenos Aires el 16 de febrero, escoltado por seguridad privada contratada de urgencia. En paralelo, comenzó a armar un equipo de abogados y asesores de prensa para instalar la idea de que no se trataba de una estafa tipo rugpull y que su empresa, N&W Professional Traders, no estaba vinculada directamente al proyecto.
Entre los borradores hallados en su celular apareció un mensaje que buscaba exculparlo a él y a Milei: “Esto es lo único que nos salva a él, a mí y a nosotros”, escribió. En ese texto, Novelli aclaraba que apoyaba la visión de la moneda pero que no tenía “interés financiero” en el proyecto.
El peritaje también reveló que en Dallas, Hayden Davis, otro de los involucrados, montó su propio dispositivo de seguridad tras recibir amenazas luego de grabar un video en el que asumía su rol en $LIBRA.




