Mauricio Macri volvió a marcar distancia del presidente Javier Milei en un acto político que tuvo fuerte carga simbólica, para el PRO y para la Argentina que se viene. En la convención de su fuerza, el expresidente defendió a los empresarios frente a los duros cuestionamientos que el mandatario libertario había lanzado días atrás, cuando los calificó de “prebendarios, sátrapas y parásitos” durante un homenaje a Adam Smith en el Palacio Libertad.
Macri, en un streaming transmitido para los dirigentes y gobernadores presentes, fue claro: “Tenemos que cuidar a aquel que invierte, no tenemos que robarlo, porque si lo robás, los tipos no vienen”. Con esa frase buscó diferenciarse del discurso presidencial y, al mismo tiempo, enviar un mensaje de confianza al sector privado.
Reglas claras y previsibilidad
El líder del PRO insistió en que Argentina necesita previsibilidad y reglas claras para atraer inversiones. “Hay que hablar, ponerse de acuerdo, respetar las reglas de juego. Ser confiables, predecibles, estamos llenos de oportunidades”, afirmó. En su enumeración, destacó sectores estratégicos como la minería, con el litio, el cobre y los hidrocarburos, el campo, el turismo y la energía, que consideró motores de crecimiento si se liberan de trabas como las retenciones.
La convención del PRO, que reunió a gobernadores y dirigentes de todo el país, funcionó como un relanzamiento del partido con vistas a las elecciones de 2027. Macri buscó posicionarse como referente de un espacio que pretende recuperar protagonismo en la escena política, en un contexto donde Milei concentra la atención y la agenda pública.
En su discurso, el expresidente también compartió anécdotas de sus encuentros con Milei en la residencia de Olivos. Relató que, durante cenas informales, le advirtió sobre los riesgos de perder contacto con la realidad: “Yo a Javier le explicaba en estas milanesas que iba a comer, que lamentablemente no fueron muy eficaces, le decía: ‘Cuidado que en este lugar, en esta caja de oro que es Olivos, uno empieza a adquirir una dinámica que de golpe estás en una nube. Es muy difícil entender lo que está pasando y es muy difícil tomar decisiones’”.
Con este gesto, Macri no solo buscó marcar diferencias con el estilo confrontativo del Presidente, sino también reafirmar su rol como líder político con experiencia de gestión. El PRO, bajo su conducción, intenta mostrarse como una alternativa moderada, capaz de dialogar con los empresarios y de ofrecer un horizonte de estabilidad en medio de la incertidumbre económica.



