Cuatro efectivos del Grupo de Intervención Rápida (GIR) de la Policía de Corrientes fueron condenados a 10 años de prisión tras protagonizar una persecución policial que terminó con el fallecimiento de Lautaro Rosé, un joven de 18 años que intentó escapar y se lanzó al río Paraná, donde murió ahogado.
El fallo fue emitido por el Tribunal Oral Penal 1 de Corrientes, quien condenó a 10 años de prisión por el delito de "abandono de persona agravado por el resultado de muerte" a los policías Carlos Alberto Prieto, Sergio Iván Barberán Robledo, Omar Guillermo Aguirre y Maximiliano Leonel Romero.
Además, el tribunal ordenó a los efectivos a cumplir con reglas de conducta hasta que condena quede firme. A raíz de esa medida, deberán fijar domicilio, presentarse de forma mensual ante los estrados y requerir autorización judicial para salir de la provincia.
Cómo fue el caso que conmocionó a la provincia de Corrientes
La muerte de Lautaro se dio durante la madrugada del 8 de noviembre de 2021, cuando Rosé junto a un amigo llamado Ismael Meza fueron a festejar el Día del Empleado Municipal a la costanera.
En ese marco, se produjeron peleas e incidentes lo que motivó que un grupo de policías fuera enviado al lugar para ponerle fin al caos que se había originado.
En medio de enfrentamientos con los efectivos policiales, los dos amigos decidieron huir del lugar y, una vez que se vieron sin ningún tipo de salida y ante los balazos de goma que estaban recibiendo, decidieron arrojarse al río Paraná.
Si bien ninguno sabía nadar, comenzaron a pedir ayuda, a pesar de que los uniformados seguían disparando y apuntando con sus linternas para intentar encontrarlos. Meza logró llegar a la orilla, pero Rosé no corrió con la misma suerte y murió ahogado.
Una vez en la costa, Meza fue atrapado por los policías que lo detuvieron y lo amenazaron para que no cuente lo que había sucedido.
Tras el hallazgo del cuerpo de Lautaro y cartuchos de posta antitumulto, sus familiares y amigos comenzaron a realizar marchas y protestas durante cuatro años para reclamar la detención de los responsables de su muerte.



