Documentos de inteligencia de la DEA, a los que tuvo acceso Infobae, detallan cómo el régimen venezolano se transformó en la plataforma principal para que Irán logre evadir sanciones internacionales y proyectar su influencia militar en el hemisferio occidental.
Según el dossier, la alianza no es una simple cooperación diplomática. Se trata de un ecosistema híbrido diseñado para el movimiento de capitales ilícitos. Utilizando estructuras como el Fondo Conjunto China-Venezuela y el FONDEN, Caracas habría facilitado una red de bancos corresponsales en paraísos fiscales y centros financieros estratégicos —incluyendo Dubái, Hong Kong, Panamá y Uruguay— para canalizar recursos hacia empresas estatales iraníes vinculadas a sectores de defensa y energía.
Uno de los puntos más alarmantes del informe es la explotación de la Cuenca de Roraima. La inteligencia estadounidense estima que Venezuela posee reservas de hasta 75,000 toneladas de uranio, material que habría sido contrabandeado hacia Irán para alimentar su programa nuclear sancionado.
El informe también menciona un eje de triangulación que involucró a Argentina (2006-2014), sugiriendo el desvío de tecnología de doble uso, equipos de alta precisión (CNC) y experiencia en agua pesada, financiados íntegramente con recursos venezolanos.
La DEA es tajante: Venezuela funciona hoy como un centro logístico y documental para organizaciones designadas como terroristas por EE.UU., específicamente Hezbollah y Hamas.
- Pasaportes: Se denuncia la emisión de miles de documentos de identidad fraudulentos para facilitar la movilidad de operativos en la región.
- Logística: El país sirve de puente para el tráfico de armas y drogas, conectando con estructuras criminales en la Triple Frontera y cárteles mexicanos.
Las 10 claves de la cooperación Caracas-Teherán
- Drones y Misiles: Transferencia de tecnología para drones (ANSU-100/200) y misiles antibuque.
- Minería Nuclear: Mapeo geológico y extracción encubierta de uranio.
- Lavado Multijurisdiccional: Uso de fondos binacionales para eludir el sistema SWIFT.
- Santuario Terrorista: Apoyo financiero y operativo a milicias chiítas.
- Rehabilitación Petrolera: Inyecciones de capital chino para sostener refinerías venezolanas bajo supervisión iraní.
- Empresas Pantalla: "Fábricas socialistas" de plástico o alimentos que ocultan el flujo de tecnología militar.
- Triangulación con el Cono Sur: Uso de terceros países para adquirir insumos nucleares.
- Flota Ilícita: Uso de tanqueros Aframax y vuelos directos para el transporte de materiales sensibles.
- Blindaje Diplomático: Más de 265 acuerdos estratégicos que sirven de cobertura legal.
- Asesoría en Represión: Presencia de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) para el entrenamiento de fuerzas de choque internas.
En los tribunales, la defensa de Maduro, liderada por el abogado Barry J. Pollack, intenta un giro desesperado. Mediante un recurso de 17 páginas, Pollack alega violaciones a la Quinta y Sexta enmienda de la Constitución de EE.UU., argumentando que la supuesta insolvencia económica de su cliente impide una defensa justa.



