El Gobierno de Javier Milei decidió flexibilizar los tiempos del ambicioso plan de regularización de pasivos cruzados. Mediante el Decreto 171, publicado este miércoles en el Boletín Oficial, se oficializó una prórroga que otorga a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires un plazo de 60 días hábiles para manifestar su voluntad de ingresar al Régimen de Extinción de Obligaciones Recíprocas.
La medida original contemplaba apenas 30 días, un margen que resultaba estrecho dada la complejidad técnica de auditar las acreencias y deudas acumuladas durante años entre los distintos niveles del Estado. Según reveló TN, con esta extensión, el Ministerio de Economía busca que ningún distrito quede fuera de un sistema que promete ser la llave para el ordenamiento financiero del interior.
Las claves del nuevo cronograma fiscal
El decreto firmado por el Presidente no solo amplía la ventana de entrada, sino que establece una hoja de ruta a largo plazo para la presentación de pruebas y la resolución de conflictos: Las provincias deben presentar su solicitud ante la Secretaría de Hacienda en un lapso de 60 días hábiles. Los informes y la documentación que acrediten la legitimidad de las deudas podrán entregarse hasta el 31 de diciembre de 2027. Ante discrepancias en las cifras, se abrirá una mesa de negociación de hasta 180 días hábiles, prorrogables según la complejidad del caso.
¿Qué es el Régimen de Extinción de Obligaciones?
Creado en noviembre de 2024 (bajo el Decreto 969), este régimen funciona como una gran cámara de compensación. Su objetivo es que las provincias "limpien" sus balances unificando lo que le deben a la Nación con lo que la Nación les debe a ellas.
El sistema permite diversas operaciones financieras, tales como:
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Compensaciones directas: Saldo de deudas mediante créditos vigentes.
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Conciliaciones y transacciones: Acuerdos sobre montos en disputa.
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Remisiones: Condonaciones o quitas en marcos de negociación específicos.
El Ejecutivo destacó que ya se han rubricado convenios con varias jurisdicciones, logrando resultados tangibles en la transparencia de las cuentas. El objetivo de fondo de la gestión Milei es alcanzar el déficit cero no solo en la administración central, sino fomentar que las provincias alcancen su propia autonomía financiera.
A pesar de que el proceso es voluntario, el incentivo es alto: aquellas provincias que logren certificar sus deudas podrán utilizarlas para cancelar compromisos con organismos nacionales, liberando fondos que hoy están afectados al pago de intereses o amortizaciones.



