El Gobierno de la República Argentina oficializó la designación del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) como organización terrorista. La decisión, comunicada por la Oficina del Presidente, implica la incorporación inmediata del grupo al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET).
Con esta medida, el Ejecutivo nacional equipara al cártel narcocriminal con grupos de raíz ideológica o religiosa, como Hamas o la Hermandad Musulmana, argumentando que su capacidad de violencia transnacional y su estructura financiera representan una amenaza directa a la seguridad del Estado.
La inscripción en el RePET, que depende del Ministerio de Justicia, no es solo simbólica. Habilita una serie de herramientas legales y financieras destinadas a asfixiar la logística de la organización en suelo argentino:
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Congelamiento de activos: Bloqueo inmediato de cuentas bancarias y bienes vinculados a la estructura.
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Restricciones operativas: Vigilancia estricta sobre cualquier transacción sospechosa que pueda financiar actividades ilícitas.
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Cooperación internacional: Sincronización de inteligencia con países que ya han catalogado al CJNG bajo esta etiqueta, reforzando el intercambio de datos con agencias como la DEA.
La medida fue coordinada por un "comité de crisis" integrado por la Cancillería, el Ministerio de Seguridad, el de Justicia y la nueva Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE).
Una amenaza global
El CJNG, que surgió en 2010 como una escisión del Cártel de Sinaloa, se consolidó en la última década como la red criminal más agresiva del mundo. Con presencia en más de 40 países, su desembarco en Argentina es seguido de cerca por los informes de inteligencia que alertan sobre la exportación de metanfetaminas y fentanilo.
El comunicado oficial destaca un dato clave: la muerte de su líder histórico, Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, ocurrida el pasado 22 de febrero de 2026 en México. Si bien el cártel atraviesa una fase de transición, su estructura descentralizada y el uso de células autónomas le permiten mantener una capacidad operativa intacta.
El presidente Javier Milei reafirmó que esta decisión es parte de una política exterior de "tolerancia cero" frente al terrorismo. El mandatario sostiene la convicción de reconocer a estas organizaciones "por lo que son", eliminando la distinción entre grupos políticos-militares y carteles de la droga cuando estos utilizan tácticas terroristas.




