La localidad de San Cristóbal, en Santa Fe, vivió una jornada cargada de tristeza y conmoción tras el tiroteo sucedido en la Escuela Normal Mariano Moreno, que dejó como saldo la muerte de un estudiante de 13 años.
Por la noche, la comunidad educativa y vecinos se congregaron en el establecimiento para rendir un sentido homenaje al joven fallecido. Con velas encendidas, globos blancos y pancartas, los presentes expresaron su dolor y solidaridad hacia la familia de la víctima en un acto silencioso que reflejó el impacto del trágico suceso.

La escena fue conmovedora: niños y adolescentes se abrazaban frente a la puerta del colegio, mientras carteles reclamaban justicia. Un padre y exmiembro de la comunidad expresó que "venimos a acompañar este difícil y duro momento que estamos viviendo todos los sancristobalenses".
Otra voz que se hizo escuchar fue la de una abuela que, acompañando a su nieta, comentó: "Mucho dolor… sin palabras. Nunca se vio algo así en San Cristóbal". Por su parte, una madre relató el pánico vivido tras el ataque: "Mi hija salió corriendo, con pánico. No la encontrábamos". Además, recordó que "la mamá de Ian preguntaba en el grupo dónde estaba su hijo, y nadie sabía".
Una estudiante que presenció los hechos narró el desconcierto inicial: "Pensé que se había caído un portón, pero después se escucharon más disparos y salimos corriendo".

El cuerpo del joven fue velado pasadas las 22 horas en una vivienda situada en la intersección de las calles Sarmiento y Alvear. Familiares y amigos se acercaron para darle el último adiós, mientras en la vereda se percibían rostros marcados por la tristeza y el dolor por la pérdida repentina.



