La temporada 2026 de escalada en el Monte Everest comenzó bajo el impacto de un escándalo que golpea a la industria del turismo de aventura en Nepal. La Oficina Central de Investigación (CIB) imputó a 32 personas por integrar una presunta red dedicada a montar rescates falsos en helicóptero para cobrar de manera fraudulenta seguros médicos y de viaje de turistas extranjeros.
Según la investigación, entre 2022 y 2025 se registraron más de 300 evacuaciones simuladas en la zona del Everest y otras rutas del Himalaya, con reclamos que rondan los 20 millones de dólares.
El esquema detectado comenzaba durante las expediciones. Los guías ofrecían a excursionistas agotados la posibilidad de “bajar más rápido” fingiendo síntomas de mal de altura. En los casos más graves, se comprobó que algunos turistas eran inducidos a empeorar su estado mediante dosis de Diamox, consumo excesivo de agua o incluso sustancias mezcladas en alimentos para provocar malestar gastrointestinal.
Una vez activado el supuesto rescate, un mismo vuelo trasladaba a varios pasajeros, aunque cada uno era facturado ante su aseguradora como si hubiera viajado de forma individual.
Para sostener la maniobra, la organización falsificaba manifiestos de vuelo, planillas de carga, historias clínicas y registros de internación y alta médica.
El expediente judicial expone además una red de comisiones cruzadas entre empresas de trekking, servicios de rescate aéreo y centros de salud. De acuerdo con la causa, los hospitales entregaban entre el 20% y el 25% de cada indemnización a las agencias, y porcentajes similares a los operadores de helicópteros por la derivación de pacientes.
Las cifras reflejan la magnitud del fraude: Mountain Rescue Service quedó vinculada a 171 rescates irregulares por 10,31 millones de dólares; Nepal Charter Service a 75 casos; y Everest Experience and Assistance a otras 71 operaciones sospechosas. En total, se identificaron 4.782 pacientes extranjeros atendidos dentro de este circuito, de los cuales al menos 171 correspondían a evacuaciones simuladas.
Uno de los hospitales investigados recibió más de 15,8 millones de dólares asociados a estas maniobras, mientras que otro superó los 1,2 millones.



