El cohete Space Launch System (SLS) de la NASA despegó a las 19:35 desde la plataforma 39B del Kennedy Space Center, en Florida, dando inicio a la misión Artemis II, la primera expedición tripulada hacia la órbita lunar en más de 50 años.
A bordo de la nave Orion viajan cuatro astronautas: Reid Wiseman como comandante, Victor Glover como piloto, y Christina Koch junto a Jeremy Hansen, especialista de misión de la Agencia Espacial Canadiense (CSA).
Durante aproximadamente 10 días, la tripulación evaluará en condiciones reales los sistemas esenciales de la nave y del cohete, asegurando la seguridad y eficiencia necesarias para misiones humanas prolongadas.
Aunque no se prevé un alunizaje, Artemis II llevará a la Orion a más de 400.171 kilómetros de la Tierra, superando el récord de distancia alcanzado por humanos desde la misión Apolo 13. La misión culminará con un amerizaje en el Océano Pacífico el 10 de abril, donde los astronautas serán recibidos por los equipos de recuperación.
A diferencia del programa Apolo, el proyecto Artemis busca establecer una base permanente en la Luna, que sirva como plataforma para futuras expediciones tripuladas a Marte.
El satélite argentino ya envía datos desde el espacio
La misión Artemis II también representa un logro histórico para la Argentina. El microsatélite ATENEA, desarrollado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), envía datos desde el espacio, convirtiéndose en el primer artefacto nacional en integrarse directamente en una misión lunar tripulada.
“La señal y los datos de telemetría del microsatélite ATENEA fueron recibidos con éxito por las estaciones terrenas en Córdoba y Tierra del Fuego”, destacó la Oficina del Presidente en un comunicado. “Se trata de un hito en materia espacial de la República Argentina, consolidando nuestra cooperación con Estados Unidos y con la comunidad internacional de primer nivel en este tipo de actividades”, agregaron.
El texto recordó que “hace medio siglo, los argentinos seguían la llegada del hombre a la Luna por radio o televisores blanco y negro como espectadores”, mientras que ahora el país participa “en primera persona del programa Artemis de la NASA, con un microsatélite que integra una de las misiones más ambiciosas de la era moderna”.
ATENEA, un CubeSat 12U, evaluará niveles de radiación desde órbita baja hasta el espacio profundo, analizará el comportamiento de componentes electrónicos en condiciones extremas, estudiará señales de navegación GNSS (GPS, GLONASS y Galileo) a altitudes superiores a sus constelaciones, validará enlaces de comunicación de largo alcance y probará sensores de muy baja luminosidad y sistemas de medición de radiación.
“Es un satélite de dimensiones chicas, asociado al concepto de New Space, que busca acelerar la fabricación y reducir costos”, explicó Juan Pablo Cuesta González, líder del proyecto ATENEA en la CONAE. A pesar de su tamaño, su función es estratégica: validar tecnologías críticas desarrolladas en Argentina y elevar la madurez tecnológica de sus subsistemas, con el objetivo de fortalecer el desarrollo local y abrir oportunidades de exportación.





