El presidente Javier Milei se refirió a la presunta operación de espionaje ruso que habría tenido como objetivo desacreditar a su Gobierno y advirtió que avanzará “hasta las últimas consecuencias” para “identificar a todos” los involucrados.
La investigación señala que la campaña se desarrolló durante 2024 y fue ejecutada por un grupo de espionaje ruso denominado “La Compañía”. Según los documentos filtrados, se trató de una estrategia de “guerra híbrida” orientada a erosionar la imagen del Presidente mediante la difusión de información tanto verídica como falsa, la promoción de internas dentro del oficialismo, el respaldo a sectores opositores y el incentivo de tensiones con países de la región.
En este contexto, a través de su cuenta en la red social X, el mandatario apuntó contra los actores implicados y sostuvo: “Los ‘periodistas’ y ‘medios’ vinculados a esto son sólo la PUNTA DEL ICEBERG de algo mucho más grande”.
El espionaje que ha trascendido es de una gravedad institucional pocas veces vista en la historia.
Los "periodistas" y "medios" vinculados a esto son sólo la PUNTA DEL ICEBERG de algo mucho más grande.
Vamos a llegar hasta las últimas consecuencias para identificar a todos los…
— Javier Milei (@JMilei) April 3, 2026
En esa línea, agregó: "Vamos a llegar hasta las últimas consecuencias para identificar a todos los actores directos e indirectos que participaron de esta red de espionaje ilegal. VIVA LA LIBERTAD CARAJO...!!!“.
El rol de "La Compañía"
De acuerdo al material al que accedieron los investigadores, las acciones incluyeron encuestas, reuniones y sesiones informativas sobre partidos políticos y sindicatos, así como la elaboración de perfiles de dirigentes y la realización de “entrevistas con expertos”, entre ellos “políticos (peronistas), politólogos de la oposición y economistas”.
Las actividades de “La Compañía” en la Argentina también habrían contemplado estudios sobre el complejo militar-industrial local y los recursos petroleros en la Antártida, además de iniciativas para impulsar proyectos legislativos contrarios a la adhesión del país al Grupo de Contacto de Amigos de Ucrania y un plan de respaldo a candidatos opositores en las elecciones legislativas de 2025.
La filtración comprende 76 documentos sensibles, obtenidos inicialmente por el medio africano The Continent y compartidos con un consorcio que integran openDemocracy (Reino Unido), Dossier Center e iStories (Rusia), All Eyes on Wagner y Forbidden Stories (Francia), junto a Filtraleaks, encabezado por el periodista argentino Santiago O’Donnell.
Según lo publicado, “La Compañía” sería una estructura derivada del Grupo Wagner, la organización paramilitar vinculada a Yevgeny Prigozhin. Tras la muerte del empresario en 2023, la red habría quedado bajo la órbita de la inteligencia militar rusa (GRU), mientras que las operaciones de información y desinformación en el exterior pasaron al control del Servicio de Inteligencia Exterior (SVR), dirigido por Sergei Naryshkin, uno de los hombres de confianza de Vladimir Putin.
El SVR, además, ya había tenido presencia en el país. La agencia fue la encargada de coordinar el despliegue de los agentes Artem Dultsev y Anna Dultseva, quienes residieron durante una década en el barrio porteño de Belgrano bajo identidades falsas.



