La Cancillería argentina expresó su agradecimiento al gobierno de Bolivia por su respaldo en la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas, las Georgias del Sur, las Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
En un comunicado oficial, el gobierno argentino calificó el apoyo de Bolivia como un "histórico y valioso respaldo" a sus derechos soberanos, y enfatizó que la causa Malvinas debe ser entendida como un caso de colonialismo pendiente de resolución a través del diálogo entre las partes involucradas.
La Cancillería resaltó que la solución debe encontrarse mediante negociaciones directas entre Argentina y Reino Unido, tal como lo establecen diversas resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Además, cuestionó la postura británica que apela al principio de libre determinación de los pueblos, al argumentar que no resulta aplicable en este caso.
— Cancillería Argentina 🇦🇷 (@Cancilleria_Ar) April 3, 2026
Según el gobierno argentino, en las islas no existe un pueblo originario con derecho a decidir su estatus, sino una población establecida tras la ocupación británica de 1833. En ese contexto, reiteró el rechazo al referéndum celebrado en 2013, que no modificó la situación jurídica del reclamo argentino.
El comunicado también destacó que la causa Malvinas trasciende el ámbito nacional y representa un tema de interés regional, respaldado consistentemente por países latinoamericanos en foros internacionales como la OEA, MERCOSUR y CELAC. Esos organismos también reafirmaron la posición argentina.
Finalmente, Argentina ratificó su disposición a retomar las negociaciones bilaterales con el Reino Unido para alcanzar una solución pacífica y definitiva, en conformidad con el marco señalado por Naciones Unidas.
La respuesta de una autoridad británica
Por su parte, el embajador británico en Bolivia, Richard Porter, calificó como "decepcionante e inaceptable" la postura de la Cancillería boliviana. En un video que publicó en redes sociales, Porter afirmó: "Las islas Falkland (en inglés) son británicas, su soberanía no está en cuestión. En 2013, sus habitantes expresaron libre y democráticamente su voluntad en un referéndum, el 99,8 % votó por seguir siendo británicos".
El diplomático británico consideró que la declaración boliviana representa "una intervención profundamente decepcionante e inaceptable en los asuntos soberanos del Reino Unido".
En respuesta, el gobierno boliviano reafirmó que su política exterior se basa en los principios de la Carta de las Naciones Unidas y recordó que este organismo internacional sigue tratando la cuestión de las Islas Malvinas como un conflicto pendiente e insta a las partes a reanudar las negociaciones.



