La Justicia dictó el procesamiento contra el empresario Marcelo Porcel, acusado de cometer abusos sexuales gravemente ultrajantes de manera reiterada contra al menos diez menores de 13 años, quienes eran compañeros de escuela de sus hijos.
El magistrado que intervino en la causa autorizó que Porcel permanezca en libertad, pero estableció un embargo sobre sus bienes por un monto de 111.564.950 pesos. Asimismo, se le ordenó mantener una distancia mínima de 300 metros respecto a las víctimas, sus familiares y testigos, prohibiéndole cualquier tipo de contacto directo o indirecto.
También se le impuso la obligación de no ausentarse de su domicilio por más de 24 horas ni salir del país sin previa autorización judicial, bajo riesgo de detención inmediata.
Los hechos denunciados habrían ocurrido entre 2022 y 2024, consistiendo en tocamientos con connotación sexual durante masajes realizados con cremas sobre las partes íntimas de los menores. El acusado supuestamente utilizó regalos y dinero como forma de extorsión para silenciar a las víctimas.
Los testimonios recabados revelan un patrón de abuso en diferentes espacios vinculados a Porcel, incluyendo un departamento en la Torre Le Parc, otro inmueble frente a ese edificio propiedad de su madre, y una oficina ubicada en un edificio de Retiro.
Los encuentros comenzaban como "juntadas" organizadas por Porcel, quien proveía bebidas alcohólicas y motivaba a los adolescentes a participar en competencias de resistencia a cambio de dinero. Además, les transfería fondos a billeteras virtuales para apostar en juegos online.
En una de esas reuniones, Porcel habría ofrecido dinero a quienes corrieran desnudos alrededor de una mesa. Uno de los adolescentes relató: “Lo hicimos todos menos uno”. También se documentaron situaciones de contacto físico, como masajes, que varios chicos sufrieron durante esos encuentros.
Durante la investigación, se secuestró el teléfono celular de Porcel, donde se hallaron imágenes con contenido sexual. Algunas víctimas ya alcanzaron la mayoría de edad mientras avanzaba la causa. Entre las pruebas también figuran capturas de videos grabados por una cámara de seguridad instalada en el baño de la vivienda del acusado.



