La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) manifestó su inquietud ante las recientes revelaciones de una supuesta campaña de espionaje y desinformación originada en Rusia, dirigida a desprestigiar al presidente Javier Milei. Según un consorcio internacional de periodistas, esta operación habría utilizado contenidos publicados en medios locales para influir en la opinión pública.
De confirmarse, esta maniobra representaría una grave injerencia externa y un intento de manipular el debate público bajo la apariencia de información profesional.
En respuesta, la Casa Rosada negó este lunes el acceso a periodistas de los medios involucrados y evalúa citar a directivos de empresas periodísticas, además de considerar una denuncia penal.
En este contexto, ADEPA destacó el rol fundamental del periodismo en la democracia, basado en la búsqueda rigurosa de información, la verificación de hechos y la responsabilidad editorial. La entidad advirtió que “este tipo de campañas ilegítimas no solo distorsiona el sentido de ese trabajo, sino que puede afectar la confianza pública en los medios”. Por ello, pidió prudencia para evitar generalizaciones que puedan dañar la credibilidad del ejercicio periodístico.
Declaración de ADEPA sobre las revelaciones de una presunta operación de espionaje y desinformación https://t.co/xtOBDeKmYY
— ADEPA (@Adepargentina) April 6, 2026
En este marco, la Asociación exhortó a "los medios a extremar los procesos de verificación y a profundizar, hasta el límite de sus posibilidades profesionales, la fiscalización del origen y la trazabilidad de la información publicada, como resguardo esencial de la calidad periodística y de la confianza pública".
La investigación periodística internacional reveló que una organización rusa, conocida como “La Compañía”, habría financiado con aproximadamente US$283.000 la publicación de más de 250 artículos y columnas de opinión en al menos 23 portales digitales argentinos.
Esta operación comenzó en abril de 2024 y se extendió por al menos seis meses, en un contexto marcado por el alineamiento del Gobierno argentino con Ucrania en el conflicto bélico contra Rusia.
Los documentos analizados, una filtración de inteligencia rusa que supera las mil páginas, indican que el objetivo era influir en la opinión pública local a través de contenidos falsos o engañosos que respondían a intereses geopolíticos del Kremlin.
La Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) había alertado sobre esta operación a fines de 2023, informando a la Justicia Federal y al Ministerio Público Fiscal en octubre del mismo año. La SIDE destacó que se trataba de una estructura con antecedentes en maniobras de injerencia internacional que buscaba consolidar redes de influencia en Argentina.



