Al cumplirse 50 años del golpe militar de 1976, la administración de Javier Milei publicó un video institucional que propone una revisión profunda de la historia, bajo la consigna de una "memoria completa".
Desde la cuenta oficial de la Casa Rosada en X (ex Twitter), el mensaje fue directo: “Porque solo una sociedad que mira su pasado con libertad puede aprender de él y evitar repetir sus tragedias”. La pieza audiovisual se centra en testimonios que aseguran que durante décadas se consolidó un relato sesgado y funcional a intereses políticos.
La búsqueda de una "historia no contada"
El video abre con el testimonio de Miriam Fernández, una nieta que recuperó su identidad en 2017. Su participación resulta disruptiva para el enfoque oficial histórico, ya que Fernández sostiene que para "sanar como ciudadanos" es imperativo contar la historia de manera integral. Según Fernández, la sociedad argentina creció creyendo una versión que "no fue real ni completa". El video plantea que durante los años de gobiernos kirchneristas se habrían "tapado" aspectos fundamentales de la violencia de los años 70.
El caso Larrabure
La segunda parte del material oficialista le da voz a la familia del coronel Argentino del Valle Larrabure, secuestrado en 1974 por el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). Su hijo relató los padecimientos de lo que calificó como "el secuestro más largo de la historia argentina", con un cautiverio de 372 días en condiciones inhumanas.
A través de este caso, el Gobierno busca equiparar las víctimas del terrorismo de Estado con las víctimas de las organizaciones armadas de la época. El testimonio concluye con un llamado a la "unión y reconciliación de los argentinos", una postura que genera fuertes cruces con los sectores que sostienen que no puede haber reconciliación sin un reconocimiento pleno del genocidio perpetrado por la dictadura.
La difusión de este material se produce en un contexto de efervescencia política. Mientras el Ejecutivo fija su posición en las redes, los organismos de Derechos Humanos, sindicatos y agrupaciones de izquierda se movilizan masivamente hacia la Plaza de Mayo.



