A los 89 Años, murió Gregorio Pérez Companc

Fue uno de los empresarios más influyentes de Argentina y propietario de una de las mayores fortunas del país. Falleció a los 89 años.
Por: #BorderPeriodismo

Gregorio Pérez Companc, una de las figuras más destacadas del empresariado argentino, falleció a los 89 años. Dueño de un bajo perfil, se conocía muy poco públicamente sobre su estado de salud. Con la cuarta fortuna más grande del país, valuada en USD 4.200 millones según Forbes, Pérez Companc fue una pieza clave en el mundo de los negocios en Argentina.

Nacido el 23 de agosto de 1934 en Buenos Aires, «Goyo», como era conocido, se inició en el negocio petrolero. En 1958, la familia fundó la Petrolera Pérez Companc, dedicada a la perforación de pozos petrolíferos y gasíferos. Gregorio comenzó su carrera en YPF en 1966 y, tras la muerte de su hermano adoptivo Carlos, asumió mayores responsabilidades en la empresa familiar. Durante los años ’70, la familia ya participaba en la industria naviera, forestal, agropecuaria y financiera.

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En 2002, en plena crisis económica, Pérez Companc tomó la difícil decisión de vender la petrolera familiar a Petrobras por más de USD 1.100 millones. Esta venta marcó un punto de inflexión, llevando al grupo a enfocarse en la producción de alimentos y la actividad agropecuaria.

Su fortuna y poder se consolidaron a través de décadas de gestión al frente del holding familiar, especialmente en sectores como alimentos, telecomunicaciones y energía. En 2009, se retiró de la actividad empresarial, cediendo el control de sus negocios a sus hijos: Catalina, Cecilia, Jorge, Luis, Pablo, Pilar y Rosario.

Herencia y legado

La sucesión de Pérez Companc ya había sido parcialmente organizada semanas antes de su muerte, cuando tres de sus hijos adquirieron las principales empresas del grupo a sus otros hermanos. Su hijo Luis, un apasionado del automovilismo, quedó al mando de Molinos Río de la Plata, el buque insignia del grupo. Jorge, por su parte, dirige La Gloriosa, una firma agropecuaria con más de 15.000 hectáreas en Buenos Aires, mientras que Pilar gestiona el Haras San Benito en San Antonio de Areco.

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El legado de Pérez Companc no se limita a sus hijos. Su impacto en la industria alimenticia y energética del país es inmenso. En 1999, el grupo adquirió Molinos Río de la Plata, consolidándose como una de las principales empresas alimenticias de Argentina. A lo largo de los años, el grupo se diversificó y se adaptó a los cambios del mercado, reflejando la visión estratégica de Goyo.

Gregorio Pérez Companc también será recordado por su actividad filantrópica. En los ’90, donó entre USD 50 y 80 millones para la construcción del Campus Universitario de Pilar de la Universidad Austral y su hospital. Junto a su esposa, María del Carmen «Munchi» Sundblad Beccar Varela, fundó la Fundación Temaikèn, que administra el primer bioparque de América Latina.

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