Caso ARA San Juan: absolvieron a tres exjefes de la Armada y condenaron a un excapitán por el hundimiento

El Tribunal Oral Federal de Santa Cruz absolvió a tres altos oficiales y sentenció a Claudio Villamide a tres años de prisión en suspenso por el desastre del submarino ocurrido en 2017, que causó la muerte de 44 tripulantes.
Por: #BorderPeriodismo

El Tribunal Oral Federal de Santa Cruz dictaminó la absolución de tres altos mandos de la Armada y condenó a un excapitán de navío, Claudio Villamide, a tres años de prisión en suspenso por el hundimiento del submarino ARA San Juan, sucedido el 15 de noviembre de 2017. En este trágico accidente perdieron la vida sus 44 tripulantes.

Villamide fue hallado responsable de estrago culposo agravado por la muerte de los tripulantes e incumplimiento de los deberes de funcionario público, aunque no deberá cumplir prisión efectiva. En cambio, el contralmirante Luis López Mazzeo, el capitán de navío Héctor Alonso y el capitán de fragata Hugo Correa fueron exculpados.

En qué se basó la acusación de la Justicia

La acusación se basó en que, tras la avería reportada el 15 de noviembre de 2017, no se tomaron las medidas de seguridad necesarias, como ordenar la navegación en superficie ni convocar especialistas de inmediato para atender la emergencia.

En sus declaraciones finales, Villamide afirmó: “No entiendo por qué fui acusado” y negó toda responsabilidad. Por su parte, López Mazzeo cuestionó la acusación al señalar que se basaba en “inferencias y suposiciones”. Correa sostuvo que actuó con “convicción y rigor”, mientras que Alonso aseguró haber sido siempre sincero respecto a los hechos y sus responsabilidades.

El ARA San Juan había partido de la Base Naval Mar del Plata el 25 de octubre de 2017 para una misión de patrullaje. El 15 de noviembre, sufrió una falla crítica que derivó en su desaparición. El casco resistente del submarino fue hallado un año después a unos 907 metros de profundidad en el Atlántico Sur, confirmándose que sufrió una implosión.

Durante el juicio, la fiscalía sostuvo que el hundimiento no fue un accidente fortuito, sino una “tragedia previsible”. La instrucción reveló fallas graves en el mantenimiento y alertas previas, incluyendo informes de la SIGEN y de la Inspección General de la Armada que advertían sobre el deterioro de las baterías y la falta de reparaciones en dique seco, señales que habrían sido ignoradas.

Notas relacionadas
Con tu suscripción al Newsletter de Border Periodismo recibirás emails de cada publicación semanal.
* Recibirás emails de cada publicación semanal