Un tren de la compañía Iryo, que cubría la ruta Málaga-Madrid con 317 pasajeros a bordo, descarriló y volcó dos de sus vagones, los cuales invadieron el carril contrario. Esta incidencia causó el impacto y posterior salida de vía de un tren Alvia con destino Madrid-Huelva, que no logró detener su marcha a pesar de una frenada de emergencia. Las cifras provisionales son devastadoras: 21 muertos y 100 heridos, con al menos 25 personas en estado crítico.
Relatos del desastre en tiempo real
El accidente ocurrió cerca de las 19:45 de la tarde. Los pasajeros describieron el impacto como un "terremoto" que dejó los vagones a oscuras y envueltos en humo. A través de las redes sociales, las víctimas solicitaron auxilio médico de urgencia y reportaron la rotura de ventanas para facilitar la salida de los atrapados. La Guardia Civil y los servicios de bomberos centran sus esfuerzos en el área de la cafetería del Alvia, donde parte de la tripulación permaneció bloqueada tras el vuelco.
Respuesta hospitalaria y de emergencia
La Junta de Andalucía y el Gobierno de la Nación activaron protocolos de máxima prioridad. El despliegue incluye:
- Unidades UVI móviles y vehículos de apoyo logístico de Emergencias Sanitarias.
- Hospitales de Córdoba y Madrid en estado de alerta total para la recepción de heridos.
- Dispositivos de Cruz Roja para el apoyo psicosocial a los familiares.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, supervisa las operaciones desde el Centro de Gestión de Red de Adif. Por su parte, el tráfico ferroviario entre Madrid y Andalucía permanece suspendido por completo, con la devolución de todos los convoyes en ruta a sus estaciones de origen.
Un operativo bajo condiciones extremas
Las autoridades locales, encabezadas por el delegado del Gobierno Adolfo Molina, solicitaron a la población que evite acercarse a la zona de Adamuz para no entorpecer las labores de auxilio. Se instó a los voluntarios autorizados al uso estricto de chalecos reflectantes para garantizar la seguridad en una zona de visibilidad reducida y escombros. La investigación para determinar las causas técnicas del descarrilamiento inicial del Iryo ya está en marcha bajo la supervisión de técnicos de Adif y Renfe.



