La provincia de Córdoba se encuentra en estado de alerta máxima tras la desaparición de Luciana Aylén Barrios Alarcón, una adolescente de 15 años de quien no se sabe nada desde este lunes al mediodía. La menor fue vista por última vez al egresar del Colegio Presbítero José Bonoris, situado en la localidad de Colonia Caroya. Pese a que se montó de forma inmediata un mega operativo que incluye rastrillajes terrestres, brigadas caninas y retenes viales en las rutas de la región, las fuerzas de seguridad se toparon con una complicación imprevista que ralentiza la investigación.
Paola Nanini, intendenta de Colonia Caroya, brindó declaraciones a la prensa y expuso un dato alarmante que desconcierta a los rescatistas: no existen registros de video de la menor debido a un punto ciego en la vigilancia justo en las afueras de la institución educativa. “La municipalidad tiene un centro de monitoreo con 24 cámaras, más 22 cámaras que tiene la policía, pero en frente del colegio no hay cámaras”, advirtió la jefa comunal, evidenciando el vacío tecnológico en la última coordenada geográfica donde estuvo la joven. Esta carencia dificulta trazar la ruta que tomó Luciana, quien, de acuerdo con los relatos de testigos, permanecía en la parada esperando el transporte público tras finalizar la jornada escolar. Para colmo, su teléfono celular dejó de emitir señal en ese mismo instante.
Análisis sin resultados y perfiles bloqueados
Los especialistas informáticos centran sus esfuerzos en examinar minuciosamente los dispositivos de seguridad de los cuadrantes vecinos y los dispositivos privados de los locales comerciales con el fin de hallar algún rastro, aunque por el momento los avances son nulos.
La mandataria local ratificó la complejidad del escenario actual respecto a las filmaciones recolectadas: “(Las cámaras) Se han analizado y se vuelven a analizar, pero en el análisis que se hizo no se ha encontrado nada”. Paralelamente, la causa judicial encabezada por el fiscal Guillermo Monti incorporó una nueva hipótesis de trabajo centrada en las interacciones digitales de Luciana. Con respecto a los hábitos virtuales de la adolescente antes de que se perdiera su rastro, la intendenta mencionó un indicio bajo la lupa: “Escuché que había una de las redes sociales que usaba frecuentemente y tenía restringido el perfil”.
Mientras el fuero judicial busca reconstruir el bache temporal que se produjo tras la salida del colegio, Nanini recalcó que la totalidad de los organismos municipales se encuentran coordinando tareas operativas junto al Ministerio de Seguridad provincial. “Están rastrillando todo, hemos puesto a servicio la policía municipal, defensa civil, equipo de bomberos”, manifestó para dimensionar la magnitud del despliegue en una localidad conmocionada.
Frente a la urgencia del caso, los investigadores reiteran la importancia de la colaboración social y solicitan que cualquier persona que disponga de información fidedigna se comunique de inmediato a las líneas de emergencia 911 o 134 para agilizar la localización de Luciana.



