El promedio de utilización de la capacidad instalada descendió al 53,8%, una cifra que marca el tercer mes consecutivo de caída tras el pico de septiembre (61,1%). Los datos, publicados por el Indec que ahora conduce Pedro Lines, reflejan una realidad compleja: en los últimos dos años, solo en seis meses el uso de la maquinaria superó la barrera del 60%.
Radiografía del sector
El panorama es heterogéneo según el rubro analizado. Mientras la refinación de petróleo y la siderurgia muestran resiliencia, sectores clave para el consumo interno y la exportación de manufacturas registran niveles críticos de ociosidad.
Los sectores con mayor actividad:
- Refinación del petróleo: 87,1% (Lidera la estadística).
- Papel y cartón: 65,0%.
- Alimentos y bebidas: 63,6%.
- Sustancias químicas: 58,6%.
- Metálicas básicas: 57,5% (Impulsado por un alza del 11,9% en la producción de acero crudo).
Los bloques en crisis (por debajo del promedio):
- Industria Automotriz: 31,2% (Mantiene sin uso casi el 70% de sus máquinas).
- Caucho y plástico: 33,4%.
- Productos textiles: 35,2%.
- Metalmecánica (excepto autos): 38,9% (Afectado por la caída en la producción de electrodomésticos y maquinaria agrícola).
El retroceso más profundo se observa en la metalmecánica fuera del sector automotor. La fabricación de aparatos de uso doméstico cayó un 43%, mientras que la maquinaria agropecuaria descendió un 22,9% interanual. Por otro lado, la producción de neumáticos sufrió una baja del 57,3%, lo que explica el magro desempeño del rubro de caucho y plástico.
Alimentos y agroindustria
Incluso el sector de productos alimenticios, tradicionalmente fuerte, mostró una baja al pasar del 65,9% en 2024 al 63,6% actual. El INDEC vincula este fenómeno a la menor molienda de oleaginosas (caída del 10,9%) y a una baja del 7,3% en la producción de carne vacuna. La elaboración de subproductos de soja también retrocedió un 15,1%, según datos de la Secretaría de Agricultura.
La única nota positiva del reporte fue el crecimiento en las industrias metálicas básicas, que subieron del 52,4% al 57,5% gracias al dinamismo siderúrgico, en contraste con el resto del entramado manufacturero que inicia el 2026 en niveles mínimos de operación.



