Las vacaciones en el sur de Brasil enfrentan un desafío sanitario importante este verano. El último Informe de Balneabilidad del Instituto de Medio Ambiente de Santa Catarina (IMA) revela que el 34,23% de los puntos monitoreados en la costa del estado presentan condiciones "impropias" para el ingreso al mar. La presencia de la bacteria Escherichia coli por encima de los límites legales pone en riesgo la salud de miles de visitantes.
El mapa de contaminación en Florianópolis
Florianópolis, el destino predilecto del turismo regional, muestra un escenario dividido. De los puntos analizados en la isla, 29 sectores resultaron no aptos para el baño, mientras que 59 mantienen una calidad de agua adecuada. La contaminación suele concentrarse en tramos específicos, generalmente cerca de desembocaduras de ríos, canales pluviales y áreas con alta presión de sistemas cloacales urbanos.
Estado de las playas principales:
- Aptas para el baño: Balnearios como Jurerê, Praia Mole y Santo Antônio de Lisboa presentan condiciones óptimas en todos sus puntos de muestreo según los últimos registros.
- Condiciones mixtas: En Canasvieiras y Praia da Daniela, la mayor parte de la costa es segura, con excepción de tramos puntuales frente a calles específicas o desagües.
- Riesgo localizado: Joaquina registró niveles de contaminación frente al puesto de salvavidas, lo que desaconseja el ingreso al agua en esa zona. Por su parte, en Ingleses, la calidad depende de la proximidad con el río Capivari.
La exposición a aguas contaminadas, principalmente a través de la ingesta accidental, es la causa directa del aumento de infecciones gastrointestinales. Los síntomas más comunes incluyen diarrea, vómitos y dolor abdominal intenso. En lo que va del año, el Ministerio de Salud de Brasil ya contabiliza 10.649 episodios de enfermedades diarreicas agudas en el estado de Santa Catarina.
Las autoridades sanitarias sugieren a los turistas seguir estas recomendaciones:
- Consultar el mapa del IMA: Es vital revisar el estado actualizado de cada punto antes de elegir un lugar para bañarse.
- Evitar el agua tras lluvias intensas: Las precipitaciones arrastran sedimentos y contaminantes desde las zonas urbanas hacia el mar.
- Distancia de desembocaduras: No nade cerca de la salida de ríos o canales pluviales, incluso en playas calificadas como aptas.
La combinación de altas temperaturas y fallas en la infraestructura de saneamiento exige una conducta responsable por parte de los veraneantes para garantizar el bienestar durante su estancia en el litoral brasileño.



