Un fuerte apagón se registró durante la tarde de este martes en distintos puntos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), en medio de una jornada marcada por temperaturas extremas y un elevado consumo eléctrico.
Según información del Ente Regulador de Energía Eléctrica (ENRE) y fuentes oficiales, el episodio ocurrió en pleno pico de demanda. De acuerdo con datos a los que accedió Infobae, el apagón alcanzó a más de 800.000 usuarios. Desde el Gobierno precisaron que a las 14:45 “salieron de servicio las cuatro líneas de 220 kV del tramo de alta tensión Morón–Rodríguez, de Edenor”, lo que implicó una pérdida abrupta de unos 3.000 MW de potencia.
“Se está reponiendo el suministro”, indicaron fuentes oficiales poco después de iniciado el corte. Más tarde, desde la Secretaría de Energía detallaron que “quedan unos 123.000 usuarios sin suministro de Edesur que se vieron afectados porque el sistema es interconectado. Edenor ya repuso servicio a 400.000 usuarios”.
En la Ciudad de Buenos Aires, los barrios afectados incluyeron Palermo, Núñez, Belgrano, Recoleta, Colegiales, Villa Devoto, Villa Pueyrredón, Chacarita, Caballito, Saavedra, Villa Ortúzar, Villa Urquiza y Agronomía, entre otros. En el conurbano norte se reportaron cortes en Vicente López, Munro, Florida, Martínez, San Martín, Boulogne y Tigre. También hubo inconvenientes en el oeste bonaerense, en localidades como Haedo, Ciudadela, Caseros, Tres de Febrero, Ramos Mejía y Santos Lugares.
Si bien la mayoría de los usuarios perjudicados pertenecen a Edenor, también se registraron afectados de Edesur debido a la interconexión del sistema eléctrico. Desde el Gobierno señalaron que se trata de “líneas de alta tensión de Edenor” y aclararon: “Es un tema de la distribuidora”.
El apagón tuvo impacto directo en la circulación y el transporte público. En redes sociales, vecinos alertaron sobre semáforos fuera de servicio y complicaciones en el tránsito, especialmente en zonas como la avenida Cabildo y Álvarez Thomas.
Desde la cuenta oficial del Subte informaron que la línea D estuvo interrumpida y que la línea H funcionó con demoras por falta de energía. Con el correr de los minutos, la D restableció un servicio limitado entre Catedral y Pueyrredón, mientras que la H normalizó su operación. El resto de las líneas funcionó con normalidad.



