Manuel Adorni, Jefe de Gabinete de Ministros, fue el encargado de brindar el discurso de clausura de la Argentina Week, la cumbre organizada para seducir a Wall Street. Ante un auditorio colmado en la sede del Bank of America, el funcionario trazó un panorama optimista sobre la "nueva era" del país, aunque no pudo esquivar la controversia que marcó su estadía en la Gran Manzana.
Acompañado por su esposa, Bettina Angeletti, Adorni aprovechó el estrado para contraatacar frente a las críticas de la oposición por la presencia de familiares en la comitiva oficial. El ministro coordinador denunció intentos de "empañar" los resultados del evento mediante el uso de noticias falsas e inteligencia artificial.
Adorni presentó a la Argentina como un territorio en reconstrucción que ofrece oportunidades inéditas en sectores estratégicos. Según el funcionario, el país se encamina a una "revolución de estándares globales" que permitirá expandir las fronteras comerciales. El Jefe de Gabinete destacó el potencial en minería, energía, agroindustria, tecnología y mercado de capitales. Además resaltó la presencia de once gobernadores (entre ellos Alberto Weretilnek e Ignacio Torres), señalando que el país ofrece hoy un "federalismo real" basado en reglas uniformes para todo el territorio.
El llamado a los empresarios
Uno de los momentos más intensos de la disertación fue cuando Adorni interpeló directamente a los hombres de negocios presentes. Los instó a abandonar la neutralidad y sumarse a la confrontación ideológica que propone el gobierno de Javier Milei. "Ayúdennos a dar esa batalla cultural. Ya hemos avanzado tanto. Defiéndanse y ayúdennos", enfatizó el funcionario, buscando consolidar un bloque de apoyo privado frente a las resistencias políticas en Argentina.
En la primera fila, figuras centrales del programa económico como el ministro de Economía, Luis Caputo; el presidente del Banco Central, Santiago Bausili; y el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, avalaron con su presencia el reclamo del Jefe de Gabinete.
La polémica
La controversia que Adorni intentó minimizar en su cierre se originó tras la difusión de una fotografía en la que se veía a su esposa, Bettina Angeletti, participando de una visita oficial a la tumba del rabino Menachem Mendel Schneerson en Queens. La imagen despertó una ola de pedidos de informes por parte de la oposición sobre el uso del avión presidencial ARG-01. Adorni, sin embargo, se mostró conforme con los resultados de la misión: Calificó los cuestionamientos mediáticos como "mentiras e imágenes trucadas".



