El debate por la baja de la edad de imputabilidad trajo voces a favor, en contra y un fuerte debate, además de negociaciones y donde el Gobierno debió ceder para que finalmente de vote la reducción de 16 a 14 años, en lugar de 13 tal como pretendía el Ejecutivo.
En el medio de la acalorada discusión que se produjo en el recinto de la cámara baja, una frase pronunciada por el diputado K Horacio Pietragalla no pasó desapercibida y provocó murmullos y comentarios entre el resto de los legisladores que participaban de la sesión y que, finalmente, le terminaron dando media sanción al proyecto.
Qué dijo Pietragalla al citar la frase de un libro
Mientras se dirigía al resto de los legisladores, quien fuera secretario de Derechos Humanos durante la gestión de Alberto Fernández, lanzó una frase mediante la cual, quiso justificar cuál sería su posición y su voto con respecto al proyecto. Durante su alocución, Pietragalla (que es un nieto restituido) citó unas palabras de “El niño resentido”, un libro donde su autor César González relata con detalles estremecedores la difícil infancia y adolescencia que le tocó vivir en la villa Carlos Gardel, de El Palomar.
El diputado por la provincia de Buenos Aires recordó que “en estos días leí un libro que se llama ‘El niño resentido’, de César González, que es un escritor que se crió en una villa del conurbano bonaerense y él contaba que compartían un cepillo de dientes entre todos los hermanos, que su menú habitual era fiambre, pan y mate cocido, y que la única dignidad que tuvo fue delinquir”.
“Empezó a ser digno cuando empezó a delinquir y a poder llevarle un plato de comida distinto a su familia”, lanzó el diputado camporista y luego aseguró que "llevar adelante una ley que baja la edad de imputabilidad no resuelve nada. Al contrario, genera más violencia y va a generar cada vez más persecución a los pibes de nuestros barrios”, prosiguió.
Finalmente, criticó con dureza el proyecto y aseguró que la ley “va a ser aplicada sobre todo a los niños y niñas más pobres de nuestro país”, además de calificarla como un “proyecto clásico neoliberal”.



