Benjamín Vicuña compartió un emotivo posteo en sus redes sociales al cumplirse el día en que su hija Blanca hubiera celebrado 20 años. El actor publicó un video inédito de la niña y le dedicó una carta cargada de amor y recuerdo. El posteo también incluyó una fotografía familiar en la que Vicuña aparece junto a su hija en uno de sus cumpleaños, luciendo una corona de princesa.
En su cuenta de Instagram, el galán chileno difundió un material nunca antes visto en el que se observa a Blanca cuando era pequeña junto a su hermano Bautista, quien la filma mientras juegan. En la escena, la niña le dice: “Dale, Bauti, vení”, a lo que el niño responde que no puede porque está grabando.
Blanca nació el 15 de mayo de 2006 y falleció el 12 de septiembre de 2012, a los seis años, como consecuencia de una neumonía hemorrágica.
En la carta que acompañó las imágenes, Vicuña expresó: “Por ti me disfracé de padre la primera vez, fui testigo y espía del más allá en el más acá, dormí en tus sueños, despertando los míos. Conocí el amor más grande que nadie pudo robar, ni siquiera la distancia o la muerte”.
El actor continuó con un extenso mensaje donde repasó su vínculo con su hija: “Escribí cartas de amor, te escribí un libro, te escribí una despedida, escribí en la arena tu nombre y el mar lo borró. No olvido tu nacimiento, hoy 15 de mayo, al igual que el cumpleaños de mi madre. Naciste bonita, me acuerdo ese día exacto la cordillera brillaba y su blancura parecía la sonrisa más linda”.
En otro tramo del texto, Vicuña imaginó cómo sería la vida de su hija si estuviera presente: “Hoy te escribo desde el futuro, de lo que quedó, de los que quedamos y por eso vivo. Hoy es imposible no pensar en cómo serías de 20 años, cómo serían los días, cómo sería tu pelo y tu cara”.
El cierre de la carta profundiza el tono íntimo y emocional del recuerdo: “Seguramente serías la misma que conocí, dulce, graciosa, tierna, fresca, tímida, mirando de costado, mirando a los ojos, regalando frases llenas de amor, regalando sonrisas como la cordillera en tu nacimiento. Hoy vuelvo a escribir porque ya lloré, morí, renací y volví a escribir tu nombre en la arena pero esta vez al mar no lo borró, esta vez el mar me trajo un secreto y es que estás bien. Hoy duermo tranquilo a tu lado, mi niña eterna”.



