Brasil anunció el envío de ayuda humanitaria a Venezuela tras el ataque militar de Estados Unidos que afectó la infraestructura sanitaria del país y dejó en riesgo la provisión de insumos médicos esenciales.
El ministro de Sanidad de Brasil, Alexandre Padilha, explicó que en Venezuela unas 16.000 personas reciben tratamientos de diálisis, una cifra que representa cerca del 10% del total de pacientes renales de Brasil, donde aproximadamente 170.000 ciudadanos acceden a esa terapia a través del sistema público.
Según indicaron fuentes oficiales, la ofensiva estadounidense —que incluyó la destrucción de un centro de distribución sanitaria y la captura del presidente Nicolás Maduro— puso en jaque la atención médica y el abastecimiento de medicamentos en territorio venezolano.
Ante ese escenario, el gobierno brasileño resolvió poner en marcha una operación de asistencia humanitaria, con el objetivo de evitar un colapso del sistema sanitario venezolano y contener posibles consecuencias en la región compartida. La iniciativa contempla el envío de material médico, equipos y fármacos esenciales, con prioridad para pacientes que dependen de tratamientos continuos, como quienes requieren diálisis.
De acuerdo con lo informado por el medio que siguió los anuncios oficiales, Padilha precisó que el paquete de ayuda será canalizado mediante un esfuerzo conjunto entre el sector público y privado, utilizando la estructura del Sistema Único de Salud (SUS) y el apoyo de empresas del sector sanitario. “Estamos buscando movilizar, utilizando la estructura del SUS (Sistema Único de Salud) y empresas privadas, insumos para diálisis y medicamentos, y brindaremos ese apoyo al pueblo venezolano, cuyo centro de distribución fue atacado”, expresó el ministro en un comunicado.
El funcionario remarcó que la medida responde tanto a razones humanitarias como a una estrategia preventiva para evitar que una emergencia sanitaria en Venezuela termine presionando el sistema de salud brasileño, en particular en las áreas limítrofes.
En ese sentido, subrayó la necesidad de actuar con rapidez para impedir un “colapso” del sistema sanitario del país vecino, alertando sobre el riesgo de que el deterioro de la atención médica trascienda las fronteras.
Padilha también destacó el valor de la “solidaridad brasileña” en un contexto marcado por la inestabilidad política y los efectos del conflicto, y sostuvo que Brasil ya trabaja en la coordinación logística para trasladar medicamentos e insumos hacia las zonas más afectadas de Venezuela. La iniciativa busca asegurar la continuidad de tratamientos críticos y mitigar el desabastecimiento generado por la destrucción de instalaciones clave.
Según consignó el medio, estos anuncios se inscriben en una política regional de prevención de crisis humanitarias, orientada a reducir el impacto de los recientes acontecimientos políticos y bélicos en Venezuela.



