Tras años de siniestralidad recurrente y tragedias evitables, la Justicia bonaerense ordenó la suspensión inmediata de todas las actividades recreativas motorizadas en el sector conocido como La Frontera. La resolución, firmada por el juez subrogante Félix Adrián Ferrán, prohíbe de forma expresa las pruebas de destreza, competencias, desafíos y cualquier maniobra temeraria con vehículos 4x4, UTV, cuatriciclos y motos.
La acción de amparo fue impulsada por Pablo Martínez Carignano, exdirector de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), quien denunció la falta de controles adecuados en una zona donde la seguridad pública se encuentra en riesgo constante. El detonante judicial fue el caso de Bastián, el niño de 8 años que sufrió múltiples fracturas de cráneo semanas atrás y que todavía lucha por su recuperación en el Hospital Materno Infantil de Mar del Plata.
El detalle
Uno de los puntos más contundentes del fallo es el rechazo al argumento de la Municipalidad de Pinamar, que sostenía la imposibilidad de intervenir por tratarse de predios de titularidad privada. El magistrado fue tajante: el Estado tiene la obligación de ejercer el poder de Policía para regular y controlar actividades que comprometan la vida y la integridad física, sin importar el carácter dominial de la tierra.
"Valoro y agradezco la sensatez y valentía del Juez interviniente", expresó Martínez Carignano tras conocerse el documento. El fallo resalta que las prácticas motorizadas en los médanos están asociadas a "siniestros graves y muertes, con niñas y niños como víctimas frecuentes", lo que impone una actuación preventiva y oportuna por parte de las autoridades.
Alcances de la prohibición
La medida cautelar establece el cese de:
- Competencias formales e informales: Se prohíben las famosas "picadas" y desafíos entre particulares.
- Maniobras temerarias: Queda vedada cualquier prueba de destreza en los médanos costeros.
- Eventos organizados: No se permitirán encuentros recreativos motorizados masivos.
La suspensión permanecerá vigente hasta que la administración local garantice condiciones de seguridad efectivas. Esto incluye una señalización clara, la delimitación estricta de zonas de circulación y una supervisión presencial constante que impida el acceso de conductores sin medidas de protección o menores de edad.
El accidente de Bastián expuso la precariedad de los controles en La Frontera. El menor viajaba en un vehículo UTV cuando chocó de frente contra una camioneta Amarok. El juez Ferrán subrayó que este tipo de hechos, reiteradamente difundidos por medios nacionales, constituyen una situación de "peligro actual e inminente" que habilita la intervención judicial para resguardar el interés público por sobre la recreación motorizada.



