Cuatro años después de la madrugada que conmocionó a La Plata, el Tribunal Oral en lo Criminal N°1 dio inicio este martes al juicio contra Juan Ignacio Buzali. El empresario llega al proceso en libertad, pero enfrentando una imputación gravísima: homicidio en grado de tentativa con dolo eventual. Los jueces Ramiro Fernández Lorenzo, Hernán Decastelli y Cecilia Sanucci deberán determinar si Buzali tuvo la intención de matar, o si al menos despreció esa posibilidad, cuando decidió atropellar a dos jóvenes a los que confundió con delincuentes.
Los hechos se remontan a las primeras horas del 1° de enero de 2021. Según la reconstrucción de la fiscalía, tras sufrir un asalto en la puerta de la casa de sus suegros, Buzali y su entonces pareja, Carolina Píparo, emprendieron una búsqueda por cuenta propia. Al divisar una motocicleta en la esquina de 21 y 40, el imputado realizó una maniobra brusca con su Fiat 500L y embistió por detrás al vehículo en el que viajaban Luis Lavalle y un adolescente de 17 años.
La fuga
Tras el impacto, que dejó a las víctimas con lesiones graves sobre el asfalto, la pareja se dio a la fuga. La secuencia, que fue captada parcialmente por cámaras de seguridad municipales, finalizó en Plaza Moreno, donde amigos de los jóvenes atropellados lograron interceptarlos frente a un control policial.
El debate jurídico se centrará en la psicología del conductor al momento del choque. La Fiscalía sostiene que Buzali utilizó el auto como un arma. Argumentan que se representó el daño que podía causar y, aun así, decidió avanzar, demostrando un "total desprecio" por la vida de los motociclistas. Bajo esta figura, las penas son severas y de cumplimiento efectivo.
La Defensa plantea que se trató de un "error trágico" e involuntario. Aseguran que Buzali actuó bajo el estrés de haber sido asaltado minutos antes y que el choque fue un siniestro vial culposo, producto de la imprudencia y no de la voluntad de matar. Esta calificación reduciría drásticamente la escala penal.
El inicio del desfile de testigos
La jornada de hoy está marcada por el testimonio de Luis Lavalle, una de las víctimas, y el grupo de amigos que lo acompañaba esa noche. Sus declaraciones serán fundamentales para contrastar con las pericias accidentológicas y determinar si hubo una intención deliberada de embestir la moto.
Buzali, quien pasó gran parte del proceso bajo arresto domiciliario hasta obtener la libertad plena, reiteró en sus indagatorias que lo ocurrido fue un "infortunio". Ahora, la palabra final la tendrá el tribunal platense en un juicio que promete ser uno de los más trascendentes del año en la capital bonaerense.



