Uno de los imputados, en la Causa Cuadernos, el financista del matrimonio Kirchner, Ernesto Clarens, mantuvo un tenso cruce con la movilera radial Mercedes Ninci, antes de declarar en Comodoro Py.
Antes de ingresar a declarar a los tribunales, Clarens reaccionó con enojo ante la insistencia de la cronista, quien buscaba que le respondiera preguntas. “No te voy a decir nada”, le dijo. Junto a él estaba su hija, quien también hizo lo posible para alejar a la periodista.
El financista luego accedió a dialogar brevemente con el conductor del programa radial Eduardo Feinmann, aunque se negó a hablar específicamente de la causa.
Clarens es arrepentido en la causa de los cuadernos de Oscar Centeno, un caso de corrupción en las gestiones kirchneristas vinculado a los "retornos" por la adjudicación de obras y por la cual está imputada Cristina Kirchner, quien declaró en la jornada anterior.
Según la investigación, Clarens relató que en 2005 fue convocado por el empresario, Carlos Wagner, que le transmitió que el Gobierno nacional había decidido obtener fondos de la obra pública mediante un mecanismo en el que él debía recibir los “retornos” de las constructoras y hacerlos llegar al entonces secretario de Obras Públicas, José López.
“No te voy a decir nada, nada, chau”, le dijo Clarens a Ninci. Luego de un intercambio con la hija del financista, la cronista sostuvo: “Estamos en vivo para el programa de Feinmann”, a lo que Clarens respondió: “Bueno, mandale saludos”.
El diálogo siguió así:
-Ninci: “Qué puede decir para este programa tan escuchado?”.
-Clarens: “Nada te voy a decir, nada, ¿ok? basta".
-Ninci: “A usted le pagaban para cambiar los pesos a dólares, y ayudarlos a los Kirchner a robar, y a mí me pagan para hacer preguntas”.
-Clarens: “Feinmann, sacamela de encima”.
-Ninci: “Lo dejo en línea con Feinmann”.
- Feinmann: “Hola Clarens, cómo anda”.
- Clarens: “¿Me sacás de encima a esta señora? Yo la quiero mucho, pero es insoportable".
- Feinmann: “Está haciendo su trabajo”.
- Clarens: “Sí, está haciendo quilombo, como de costumbre”.
- Feinmann: “No, no, está preguntando. Bueno, cómo está”.
- Clarens: “Todo tranquilo”.
- Feinmann: “¿Colaborador?“.
- Clarens: “Sí, soy arrepentido”.
- Feinmann: “¿Y cómo ayudó a los Kirchner?“.
- Clarens: “No, pará, eso lo hacemos en otro momento, ahora no preguntes nada, ¿ok? Si querés, lo hablamos en otro momento".



