Una investigación de más de tres meses permitió desarticular por completo una organización criminal dedicada a la producción a gran escala y comercialización mayorista de drogas de diseño, liderada por dos hermanas de 30 y 22 años apodadas “Las Reinas del Tusi”. La banda controlaba una estructura jerárquica con la que abastecía a boliches y fiestas privadas de la zona sur del Gran Buenos Aires.
El desmantelamiento de la red delictiva y de su cocina clandestina de estupefacientes fue el resultado de una serie de allanamientos simultáneos ordenados por el Juzgado de Garantías N.º 3 de Quilmes. Los procedimientos fueron ejecutados de forma coordinada por personal de la Policía Bonaerense, bajo las directivas de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N.º 20 temática de estupefacientes de dicha jurisdicción. El principal golpe operativo tuvo lugar en un complejo de departamentos ubicado sobre la calle Boedo al 1600, en Quilmes Oeste. En ese inmueble, efectivos del gabinete táctico de la Comisaría 1.ª de Monte Grande sorprendieron y detuvieron a las presuntas cabecillas de la organización, identificadas por sus iniciales como L.S.H. (30) y B.A.H. (22).
Lo que se incautó: 220 dosis de “cocaína rosa” y el laboratorio clandestino
En el interior del departamento, los uniformados incautaron 220 envoltorios de la denominada “cocaína rosa” listos para ser distribuidos, tres balanzas digitales de precisión, teléfonos iPhone, colorantes y diversas esencias químicas aromatizantes que se empleaban para el proceso de estiramiento y cocción de la sustancia.
Un detalle que llamó la atención de los investigadores fue el hallazgo de cuatro planchas de stickers con la imagen de “Ricky Ricón”. Según los voceros de la causa, la organización utilizaba la figura del célebre personaje de caricaturas como una “marca registrada” para sellar cada dosis y certificar la procedencia de su mercadería en el mercado ilegal.

El avance de las pesquisas permitió determinar que el insumo fundamental para la elaboración del tusi era ketamina en estado líquido. Este componente esencial era provisto ilegalmente por un ciudadano de nacionalidad colombiana de 45 años, identificado como F.N.E.T., quien se encargaba de la logística y la provisión química desde otra vivienda situada en la misma localidad de Quilmes Oeste.
Al irrumpir en el domicilio del sospechoso, ubicado sobre la calle 800, las fuerzas de seguridad descubrieron un laboratorio clandestino de producción en masa. En este búnker se secuestró un anafe eléctrico, sartenes de cerámica con restos de evaporación, fuentes de chapa, morteros y una mini procesadora con vestigios de polvillo rosa, elementos típicos utilizados para deshidratar el compuesto y transformarlo en polvo.
Detenciones y agravantes legales
En paralelo, un tercer procedimiento se llevó a cabo en la calle Vicente López al 4000, en la localidad de Monte Grande. Allí las autoridades detuvieron a una joven de 21 años que cumplía el rol de distribuidora local de la red. El saldo total del mega operativo arrojó el secuestro de 250 dosis de tusi, cogollos de marihuana y una importante suma de dinero en efectivo.
Los cuatro integrantes de la banda narco quedaron formalmente detenidos a disposición de las autoridades judiciales, imputados por infracción a la Ley de Drogas 23.737. Los fiscales del caso adelantaron que la calificación legal se encuentra severamente agravada debido a la figura de la participación organizada de tres o más personas, delito por el cual serán indagados en las próximas horas.



