El Gobierno promulgó la Ley 27801, más conocida como el nuevo Régimen Penal Juvenil, que reduce la edad de imputabilidad de 16 a 14 años, a pesar de que el Ejecutivo había planteado -inicialmente- llevarla a 13 años, pero luego de intensas discusiones con la oposición, se acordó ese número.
La iniciativa fue aprobada por el Senado luego de conseguir 44 votos a favor, 27 en contra y una abstención en las primeras horas de este lunes fue publicada mediante el decreto 138/2026 en el Boletín Oficial.
Las principales novedades que tendrá la ley
Entre sus principales cambios, además de reducir la edad de 16 a 14 años, la ley plantea un sistema de penas a aplicar dependiendo de la clase de delito, la edad y otras circunstancias en las que el adolescente haya cometido el mismo.
Con respecto a estos puntos, las penas no buscan castigar, sino que el objetivo es lograr la educación y la resociabilización con la idea de que el adolescente que haya cometido el delito pueda integrarse socialmente, comprender lo que hizo y arrepentirse por la conducta que realizó, además de evitar que reincida en la misma.
Con respecto a la privación de la libertad, la nueva ley propende a que esa sea el último recurso y por el menor tiempo posible. En este punto se prohíbe la aplicación de penas perpetuas, como así también que se le impongan antecedentes penales de forma permanente.
En cuanto al lugar donde deberá cumplir la pena, éstos deberán estar acondicionados para tal fin, con personal idóneo y no podrá compartir espacio con condenados que sean mayores de edad.
Por otra parte, si el menor que delinque es inimputable, deberá disponerse intervención judicial y aplicar medidas curativas y protectoras que quedarán bajo la órbita de la Justicia Civil.
Finalmente, las víctimas de los delitos cometidos por adolescentes, la ley dispone que sus derechos deberán ser garantizados durante todo el proceso penal y, si el tipo de delito lo permite, podrá existir una instancia de conciliación o mediación.



