La guerra entre Israel, Estados Unidos e Irán no da tregua y los ataques con armas de última generación sorprenden hasta a expertos militares por lo quirúrgico de cada una de las incursiones de ambos bandos.
Una de las principales operaciones aéreas que se desarrollaron hasta el momento es la destrucción de una red subterránea de túneles que se encontraban bajo tierra, pero que estaban dotados con toda clase de tecnología. Desde allí, se coordinaban diferentes cuestiones estratégicas y también se cuidaba la figura de Ali Khamenei, el líder supremo de Irán que fue asesinado el 29 de febrero a través de una acción coordinada llevada a cabo por fuerzas de Estados Unidos e Israel y cuya muerte fue confirmada el 1 de marzo por el régime persa.
En que consistió el impresionante procedimiento que le puso punto final a un lugar estratégico para Irán
De acuerdo con lo informado por la Fuerzas de Defensa de Israel (IDF), unos 50 aviones de combate lanzaron casi un centenar de bombas sobre el bunker subterráneo que funcionaba, además, como refugio de emergencia no solo para el Ayatolá, sino para varios miembros del régimen iraní.
Por otra parte, para llevar adelante la operación, los pilotos contaron con información precisa que les fue brindada por la Dirección de Inteligencia Militar y la Dirección Antiterrorista, aunque previamente se había mapeado la zona durante años, lo que permitió llevar a cabo el operativo con una impresionante precisión y sin ningún tipo de fallo, logrando el objetivo central de la misión.
Desde Israel también anunciaron que, además de la destrucción del complejo subterráneo, en el ataque murieron ocho altos funcionarios del régimen iraní, aunque-por el momento- sus identidades no fueron dadas a conocer.
Además de la incursión militar sobre el complejo, durante la operación fueron destruidos otros edificios como la oficina presidencial de Irán y la sede del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, que se encontraban dentro del mencionado complejo.



