El oficialismo logró reunir el quórum en el Senado y avanzó con el debate de la reforma laboral, un proyecto clave para el Gobierno que cuenta con el respaldo del PRO, la UCR y bloques provinciales.
En La Libertad Avanza aseguran tener los votos necesarios para otorgarle media sanción a la iniciativa, luego de introducir modificaciones sustanciales en el texto. En paralelo, gremios y organizaciones sindicales se movilizan hacia el Congreso en rechazo a la propuesta.
El debate en el Senado
La sesión comenzó con la exposición de la jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, quien defendió con énfasis el proyecto. "Es una ley trascendente", sostuvo al abrir el debate. Según planteó, la iniciativa apunta a terminar con la "extrema judicialización del sistema del trabajo" y a corregir distorsiones estructurales.
“Estamos votando una ley muy importante, una ley trascendente, para adecuar normas laborales, equilibrar un sistema desequilibrado y trabajar en torno a problemas que se agravan con el paso del tiempo, como la extrema judicialización del sistema”, afirmó la exministra de Seguridad.
Desde el kirchnerismo redoblaron las críticas, incluso hacia los senadores peronistas que acompañan la reforma. “Me avergüenza que convaliden esta quita de derechos”, lanzó Mariano Recalde, quien aseguró que el texto no contiene “un solo artículo que beneficie a los trabajadores”.
“No han podido decirnos un solo artículo que mejore o beneficie en algo a los trabajadores. La denominan modernización laboral, no encuentro nada moderno, no crean empleo las normas laborales. Me da vergüenza que senadores que fueron votados por el pueblo peronista por sus provincias que vengan acá a convalidar esta quita de derechos a los trabajadores”, expresó.
Lucía Corpacci cuestionó el procedimiento parlamentario y reveló que el oficialismo giró la versión final con 50 cambios horas antes del debate. “Hoy a las ocho de la mañana lo que se supone que es la versión definitiva con la modificación de 50 artículos. O sea el 25% del proyecto fue modificado sin discusión y nos acercan las modificaciones esta mañana”, indicó.
A su vez, advirtió: “Este proyecto pierde toda visión del hombre como sujeto de derecho y a quién se le debe reocnocer el derecho esencial del trabajo y la dignidad que genera”.
Entre los apoyos, la tucumana Beatriz Ávila anticipó su voto afirmativo: “Esta ley es un punto de partida, no es la mejor, pero es la posible”. También afirmó que “no es una solución final, pero va a ayudar a modificar las reglas” y destacó que el Senado debe actuar con “absoluta responsabilidad”.
Resaltó además la exclusión del capítulo de Ganancias que “iba a afectar a las provincias” y sentenció: “Sin reglas claras, los derechos de los trabajadores son buenos deseos”.
Desde la UCR, Daniel Kroneberger confirmó el acompañamiento del bloque: “Entendemos que el régimen actual ha quedado desactualizado”.
En esa línea, afirmó: “El sistema actual no está dando las soluciones que necesitamos” y “Esta reforma puede contribuir a que quienes hoy están fuera del sistema, accedan al sistema laboral”, sostuvo, al tiempo que explicó que impulsaron cambios para darle “equilibrio” al texto.
Por parte del oficialismo el senador Joaquín Benegas Lynch habló de una “transformación moral” y pidió “mejorar, transparentar y liberar el ámbito laboral”, lo que generó rechazo al mencionar “fascismo peronista”.
Por su parte, la legisladora radical Carolina Losada replicó a la oposición: “No sé si no leyeron o no entendieron la ley” y aseguró que puede ser “el peldaño fundamental para que la Argentina empiece a crecer”.
Finalmente, Ezequiel Atauche afirmó:"Este es el proyecto que realmente representa a los argentinos", y desafió: “Esta ley la vamos a aprobar a pesar del kirchnerismo”.



