El exministro de Planificación Federal, Julio de Vido, y el exfuncionario José López fueron condenados a cinco años de prisión por cohecho pasivo y administración fraudulenta contra el Estado en el marco del caso Skanska, la primera causa emblemática de corrupción durante el kirchnerismo. La sentencia fue dictada por el Tribunal Oral Federal N° 4, integrado por los jueces Jorge Gorini, Guillermo Costabel y María Gabriela López Iñiguez.
Ambos fueron declarados responsables de integrar un esquema ilícito que direccionó contrataciones para la ampliación de los gasoductos Norte y Sur, a través de pagos de sobornos, facturas falsas y sobreprecios. La empresa sueca Skanska resultó adjudicataria de las obras tras el pago de coimas, según la acusación fiscal.
Más de dos años de Juicio
El juicio, que se extendió por más de dos años, juzgó a una treintena de empresarios y exfuncionarios. De Vido y López, máximos responsables de la obra pública en el período investigado, recibieron la misma condena que el fiscal Abel Córdoba había solicitado. En tanto, para ocho exdirectivos y gerentes de Skanska se pidieron penas de cuatro años y seis meses, mientras que otros 17 imputados fueron solicitados para absolución.
Esta causa se originó tras denuncias de la Coalición Cívica y una investigación periodística que revelaron la existencia de una red de empresas fantasma utilizadas por Skanska para evadir impuestos y canalizar sobornos. La ampliación de los gasoductos, una respuesta a la creciente demanda energética post crisis de 2001, incluyó la instalación y extensión de tuberías y la incorporación de compresores de gas.
En 2011, la causa sufrió un revés cuando la Cámara Federal sobreseyó y revocó los procesamientos de varios acusados, aunque De Vido y López no estaban incluidos en ese grupo. El expediente permaneció casi paralizado hasta que un audio recuperado en un allanamiento reactivó la investigación.
En la grabación, el directivo de Skanska Javier Azcárate admite ante un auditor de la empresa haber pagado sobornos para asegurar la adjudicación de contratos en Argentina. En sus palabras, “Somos prolijos y lo hacemos bien, o no laburamos” y detalla que “fue un 5% de todos los contratos, divididos en un 3% a Enargas y un 2% a Nación Fideicomisos, más los costos de la operación”.
Inicialmente, la Cámara rechazó este audio por no haberse obtenido mediante orden judicial y por considerar que Azcárate fue engañado en la conversación. Sin embargo, en 2015 la Corte Suprema permitió su incorporación y la Cámara Federal de Casación Penal confirmó su validez, destacando que en la sociedad existen víctimas y no infractores que también deben ser protegidos.
Con este nuevo material, el fiscal Carlos Stornelli pidió la nulidad de los sobreseimientos previos, lo que reactivó la causa. Actualmente, De Vido también enfrenta otro juicio por el programa de viviendas sociales Sueños Compartidos, con un pedido de seis años de prisión por fraude al Estado, mientras que López está acusado en procesos vinculados a Vialidad y otras causas de corrupción.




