Córdoba: denuncian la desaparición de gatos para consumo

Vecinos de barrios emblemáticos como Güemes y Observatorio denuncian un escenario de degradación extrema.
Por: #BorderPeriodismo

La postal del macrocentro cordobés mutó en los últimos meses hacia un escenario de vulnerabilidad extrema que estremece a la opinión pública. Lo que se inició como un incremento visible de la indigencia derivó en una crisis de degradación humana sin precedentes en la historia reciente de la ciudad.

La alarma se encendió de manera estridente en los barrios Güemes, Observatorio y Bella Vista. Allí, la inseguridad recurrente —marcada por arrebatos y robos a comercios— convive con relatos que describen una realidad desesperante: personas en situación de calle que, forzadas por el hambre, estarían alimentándose de mascotas domésticas.

La rotura del tejido social

Lautaro Celayes, referente vecinal de barrio Güemes, reconoció que las denuncias por robos de animales domésticos han captado la atención de los medios, pero advirtió sobre la necesidad de no perder de vista la emergencia de fondo. Para los representantes institucionales, el fenómeno es una prueba de la rotura definitiva de la convivencia urbana, potenciada por la falta de vivienda y los consumos problemáticos.

"Vimos pasar chicos menores sacando cosas a mansalva... se llevaban televisores y packs de bebidas", relató Soledad Gómez, vecina de la zona, quien describió un clima de desprotección donde la policía no da abasto para cubrir la demanda de seguridad frente a la violencia urbana creciente.

El fantasma de 1996

El escenario actual evoca inevitablemente el doloroso recuerdo de la crisis de mediados de los años 90 en Rosario, cuando el consumo de gatos para sobrevivir se convirtió en el símbolo de la exclusión sistémica. Tres décadas después, la historia parece repetirse con la misma crudeza, paradójicamente en un enclave donde el actual proyecto político nacional obtuvo sus niveles más altos de adhesión.

La nueva geografía del hambre:

  • Cifras en alza: Solo en el centro de la capital cordobesa, los registros oficiales contabilizan 238 personas durmiendo a la intemperie, refugiándose en cajeros automáticos ante las bajas temperaturas.

  • Proteínas alternativas: El fenómeno no es aislado. En la Patagonia se reportó la venta de carne de burro ante los precios prohibitivos de la carne vacuna, mientras que en otras regiones crece la oferta de carne de guanaco.

  • Ausencia estatal: Los centros vecinales denuncian que la asistencia es insuficiente y que la problemática ha superado la capacidad de respuesta de los municipios.

El tradicional polo gastronómico de Córdoba, alguna vez emblema del consumo y el turismo, hoy es el epicentro de una tensión constante. Los comerciantes denuncian niveles de violencia inéditos, donde la desesperación por la falta de alimento rompe cualquier norma social.

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