Un adolescente de 16 años permanece internado en el Hospital de Córdoba tras sufrir graves quemaduras causadas por la explosión de su teléfono celular. El accidente ocurrió el 2 de enero en el barrio Juniors, cuando el joven, llamado Benjamín, cargaba un modelo de smartphone "gamer" en el patio de su casa. La explosión del dispositivo generó una chispa que alcanzó un bidón de thinner, provocando un incendio inmediato que atrapó al menor entre las llamas.
Aunque inicialmente se reportó un 40% de afectación, los cirujanos del Instituto del Quemado confirmaron tras la primera intervención que las quemaduras alcanzan el 60% del cuerpo. Benjamín debió atravesar el fuego para escapar, cubriéndose el rostro para proteger sus vías respiratorias, las cuales, según el último parte médico, se encuentran fuera de peligro junto con su corazón y riñones. A pesar de estar estable, el joven enfrenta una recuperación mínima de cuatro meses de internación.
Cuál fue el factor de riesgo
El dispositivo involucrado era un celular diseñado para juegos, con funciones de carga rápida y software de alto desempeño. Estos equipos manejan temperaturas más elevadas y requieren cuidados específicos. Incluso, poseen propios sistemas de refrigeración para evitar las altas temperaturas del equipo mientras se desarrollan las actividades. La madre del joven enfatizó que Benjamín pidió difundir su caso para que otros usuarios tomen conciencia sobre los riesgos de cargar estos aparatos cerca de materiales inflamables o en condiciones de sobrecalentamiento.
En este caso, los especialistas sugieren distintos pasos para evitar la explosión de las baterías de litio, que utilizan los equipos para su funcionamiento. En primera instancia, se debe identificar las baterías hinchadas. Si el equipo se deforma o la pantalla se levanta, la batería ha acumulado gases. Es extremadamente peligroso volver a conectarlo.
En paralelo se recomienda evitar el uso durante la carga. No se recomienda jugar o utilizar aplicaciones pesadas mientras el teléfono está enchufado, ya que esto eleva la temperatura por encima de los niveles de seguridad.
Un detalle no menos importantes es utilizar cargadores originales para los teléfonos inteligentes. Los cables o transformadores genéricos pueden no regular correctamente el flujo de energía, dañando las celdas de la batería. Y por último, nunca realizar la carga cerca de combustibles, solventes (como el thinner en este caso) o sobre superficies que retengan calor como camas o sillones.



