El caso de Maximiliano Balbuena, el hombre de 34 años que fue asesinado brutalmente a golpes a plena luz del día por una patota dio un vuelco importante, luego de que un joven de 29 años identificado por sus iniciales como K.A se entregara a la Justicia, al igual que su padre, de 56 años, señalado como uno de los participantes de la feroz golpiza.
En el caso del segundo aprehendido, pesaba una orden de detención por el delito de “homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas”. Además, el ataque fue filmado por lo que su rostro había sido difundido en todos los medios de comunicación.
Vecinos realizaron una marcha para pedir justicia
En un clima de inmenso dolor y tensión, familiares, amigos y vecinos del joven brutalmente asesinado a golpes realizaron una protesta que incluyó una marcha por las calles de Merlo para exigir que los atacantes sean atrapados y que ninguno de ellos quede en libertad.
Por otra parte, señalaron que “no fue una pelea, fue una ejecución. Lo mataron entre varios cuando ya no se podía defender”, algo que puede verse en los registros fílmicos del ataque.
En las imágenes que fueron fundamentales para identificar a los agresores, puede observarse como una patota intercepta en la calle a Balbuena y comienza a golpearlo sin piedad que, debido a la inferioridad numérica, no opuso ningún tipo de resistencia.
Si bien la Justicia trabaja en varias líneas de investigación, la hipótesis principal apunta a un conflicto previo entre el joven asesinado y sus atacantes y cree que los asesinos habrían planificado una emboscada para interceptarlo.
En tanto, la policía busca intensamente al tercer sospechoso de participar de la brutal golpiza y los allegados de Maximiliano esperan que sea atrapado en las próximas horas.



