La discusión parlamentaria sobre la Ley de Propiedad Privada reavivó el interés por la tenencia de tierras en manos de ciudadanos y empresas extranjeras. Aunque la participación foránea representa un porcentaje reducido del territorio nacional, existen importantes extensiones distribuidas en distintas provincias que pertenecen a inversores internacionales.
De acuerdo con los registros oficiales, la mayor parte de esas propiedades se encuentra en la Patagonia y en regiones con alto valor productivo o estratégico, donde empresarios y compañías adquirieron miles de hectáreas durante las últimas décadas.
El caso Benetton y otros
Uno de los casos más conocidos es el del grupo italiano Benetton, que posee cerca de 900.000 hectáreas en las provincias de Chubut, Río Negro, Santa Cruz y Buenos Aires. La firma desarrolla principalmente actividades vinculadas a la producción ovina, la explotación lanera y la actividad agropecuaria.
Otro de los nombres que suele aparecer en este tipo de relevamientos es el del empresario británico Joe Lewis, propietario de extensas superficies en Río Negro, donde se encuentra el lago Escondido. Sus tierras han sido objeto de controversias durante años por las discusiones en torno al acceso público al espejo de agua.
Entre los mayores propietarios extranjeros también figura el magnate estadounidense Douglas Tompkins, cuyos proyectos de conservación ambiental abarcaron grandes extensiones en Corrientes y otras provincias. Tras su fallecimiento, buena parte de esos campos fueron donados al Estado argentino para la creación y ampliación de parques nacionales.
El empresario húngaro-estadounidense George Soros también mantiene inversiones rurales en el país a través de distintas compañías vinculadas al sector agropecuario, mientras que otros grupos económicos internacionales poseen campos destinados a la producción agrícola, forestal y ganadera. Según los datos del Registro Nacional de Tierras Rurales, la superficie en manos extranjeras representa alrededor del 5% del total de las tierras rurales del país, muy por debajo del límite del 15% fijado por la legislación vigente.
Las provincias con mayor cantidad de tierras pertenecientes a propietarios extranjeros incluyen Mendoza, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Corrientes, Misiones y Salta, aunque la distribución varía de acuerdo con el tipo de actividad económica desarrollada en cada región.
El proyecto que actualmente analiza el Senado propone modificar aspectos centrales del régimen aprobado en 2011, que estableció restricciones para la compra de tierras rurales por parte de extranjeros y creó un registro específico para controlar esas operaciones.
Quienes respaldan la iniciativa sostienen que las limitaciones actuales afectan el ingreso de inversiones y el desarrollo productivo. En cambio, los sectores que rechazan los cambios advierten que flexibilizar la normativa podría favorecer una mayor concentración de recursos estratégicos en manos de intereses extranjeros. El debate continúa abierto y promete convertirse en uno de los ejes de la discusión política de los próximos días, en un contexto en el que la propiedad de la tierra vuelve a ocupar un lugar central en la agenda pública.



