El dirigente social y diputado nacional Juan Grabois concretó este martes una visita oficial a La Habana, donde fue recibido por el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel. El encuentro, calificado por ambos como un "diálogo fraterno", se produjo en un momento crítico para la isla caribeña, que enfrenta una parálisis energética sin precedentes tras la interrupción del flujo de petróleo venezolano y las amenazas de sanciones de la Casa Blanca contra terceros países.
Díaz-Canel destacó la importancia de la cita a través de sus canales oficiales: "Agradecí su solidaridad con nuestro pueblo. Reafirmamos lazos históricos que unen a la Revolución Cubana y al movimiento popular argentino". Por su parte, Grabois enfatizó que su presencia en suelo cubano busca denunciar lo que considera un "asedio intolerable" y un riesgo de crisis humanitaria inminente.
Durante su estancia, el líder de Patria Grande fue tajante sobre la política exterior de los Estados Unidos. Grabois sostuvo que la autodeterminación de las naciones es un valor superior a cualquier ideología y criticó duramente las restricciones que impiden a un Estado comerciar libremente con otro.
"Basta de pedir permiso para exigir que un Estado pueda comprarle petróleo a otro. El argumento de que Cuba es una amenaza para la seguridad nacional de EE.UU. no resiste el menor análisis", afirmó el dirigente. Además, advirtió que las nuevas medidas impulsadas por Donald Trump representan un "crimen contra el derecho internacional".
La agenda cultural y el contexto regional
Antes de su cita en el Palacio de la Revolución, Grabois mantuvo una reunión con el trovador Silvio Rodríguez. El encuentro tuvo un fuerte componente simbólico: a pedido del argentino, el músico recitó la letra de "Me acosa el carapálida", una obra que, según el artista, describe con precisión la época actual de presiones externas sobre la soberanía latinoamericana.
La visita de Grabois se inserta en un mapa regional fragmentado frente a la crisis cubana:
- México: El principal apoyo material proviene del gobierno de Claudia Sheinbaum, con el envío de más de 800 toneladas de víveres y embarques de ayuda humanitaria.
- Chile: Gabriel Boric comprometió un millón de dólares en ayuda, lo que generó fuertes cruces internos con la oposición liderada por José Antonio Kast.
- Brasil y Colombia: Lula da Silva y Gustavo Petro expresaron críticas políticas al bloqueo, aunque no anunciaron planes concretos de asistencia económica o energética hasta el momento.
La situación en La Habana es de máxima fragilidad. Tras la caída del gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, el suministro de crudo se detuvo por completo. La advertencia de Donald Trump sobre la aplicación de aranceles a cualquier nación que venda hidrocarburos a la isla ha generado un vacío comercial que amenaza con paralizar los servicios básicos de la sociedad cubana. Ante este panorama, Grabois cerró su mensaje con un llamado a la armonía continental: "Que la cuenten como quieran: la paz entre las naciones está por encima de todo".



