Un joven de 27 años, identificado como Adriel S. C. O., fue denunciado por vecinas y organizaciones de protección animal de la Ciudad de Buenos Aires tras ser acusado de adoptar gatos para luego torturarlos, asesinarlos y, en algunos casos, cocinar su carne.
Según denunciantes, refugios y rescatistas, el acusado utilizaba identidades falsas para engañar a refugios de animales y obtener gatos bajo la premisa de una adopción responsable. Tras retirarlos, el mismo día o horas después comunicaba a los centros de rescate que el animal “había fallecido”, usando una versión muy similar en cada caso, lo que despertó la alerta de las organizaciones.
Los detalles de la crueldad
Las denunciantes aseguran que el sospechoso también habría filmado torturas y maltrato hacia los gatos para difundirlas en páginas clandestinas de internet, lo que eleva el nivel de gravedad del caso desde la violencia hacia el animal hasta la comercialización de la crueldad.
El joven de 27 años, que trabaja como cocinero, es señalado de utilizar la carne de los gatos para cocinar, presuntamente destinada a personas en situación de calle, lo que generó indignación y rechazo masivo en redes. Vecinas de Recoleta y proteccionistas sostienen que el número de víctimas podría ser mayor, y que el patrón de engaño y muerte de los animales se repite en distintos refugios de la Ciudad.
El caso también tomó impulso en publicaciones de Facebook, donde se difundió el relato de horror, se compartieron llamados a la Justicia y se exigió endurecer las penas por maltrato animal en Argentina.
El caso ya es investigado por la Justicia, aunque el joven sigue en libertad y se desconoce su paradero exacto; las denunciantes señalan que podría haberse mudado fuera de la Ciudad de Buenos Aires, lo que complica la tarea de los organismos de control.
En paralelo, el reclamo de las organizaciones de protección animal se focaliza en reforzar los controles de adopción responsable, exigir un registro más riguroso de hogares de acogida y fortalecer la legislación para que el maltrato animal no quede en la impunidad.




