La captura se produjo en la estación Río de Janeiro de la línea mencionada. Según indicaron fuentes policiales a Infobae, cuando frenó la formación con destino a Plaza de Mayo, varios pasajeros señalaron al imputado y advirtieron su conducta. A continuación, los oficiales interceptaron al sospechoso y, como este opuso resistencia, lo redujeron.
Luego, lo identificaron como J.P.N., argentino de 31 años, indocumentado, en situación de calle y acusado también de tentativa de robo. Además, le secuestraron el objeto utilizado.
El caso quedó en manos del Juzgado Criminal y Correccional N.º 6, al mando de María Alejandra Provitola, quien ordenó la realización de un informe interdisciplinario y la toma de declaración al personal interviniente, entre otras cosas.
Los antecedentes del acusado
De acuerdo a lo informado por fuentes policiales al medio, la Policía de la Ciudad ya había detenido a esta persona el pasado 24 de julio por la noche, en el marco de las recorridas de prevención por parte de oficiales de la División Subte A y B.
Mientras los policías lo identificaban, se les acercó una empleada de Emova, la empresa que brinda el servicio de subterráneos, les dijo que el hombre la había amenazado y, por eso, ella realizó una denuncia el 18 de julio en la Comisaría Vecinal 6-B.

Conforme a lo informado por las fuentes, la denuncia expresa que el episodio sucedió el 10 de julio después de que una pasajera se acercó a la ventanilla de la estación Puán para acusar a un hombre de haberla insultado y haberle dicho frases agresivas sin ningún motivo.
Luego de escuchar a la usuaria, la empleada fue a ver qué pasaba y la situación se tornó aún peor. El hombre la amenazó, se abrió el abrigo y le mostró un martillo. Esto la llevó a hacer la denuncia ocho días después.
Los agentes de la División Subte A y B corroboraron estos datos que la trabajadora del subte les había contado y decidieron detenerlo por el delito de hostigamiento, por instrucción de la Unidad de Flagrancia Oeste, a cargo del fiscal Ezequiel Gradella.
Además, le entregaron un botón antipánico a la empleada que había hecho la presentación ante la Policía. Más tarde, ordenaron el traslado del imputado a la Oficina Central de Identificaciones (OCI) y el inicio de la causa por la contravención. Sin embargo, poco después fue liberado.