El Banco Central (BCRA) anunció la renovación total de las líneas de financiamiento que mantiene con diez entidades financieras internacionales por un monto de USD 6.000 millones.
A través de un comunicado, la autoridad monetaria, presidida por Santiago Bausili, explicó que tomó un nuevo préstamo tipo repo por USD 6.000 millones y utilizó esos fondos para cancelar las tres operaciones anteriores suscriptas desde el inicio de la gestión de Javier Milei. El comunicado también precisó que la entidad recibió ofertas por USD 8.250 millones, aunque finalmente concretó una operación por USD 6.000 millones.
El nuevo financiamiento tendrá un costo equivalente a la tasa SOFR en dólares más un margen del 4%, lo que representa una tasa inferior al 8% con los valores actuales.
De acuerdo con el BCRA, la refinanciación no solo mejora el perfil de vencimientos, sino que también reduce el costo del financiamiento respecto de los acuerdos previos, que se habían cerrado con tasas del 8,8%, 8,25% y 7,4%.
“Además de mejorar el perfil de vencimientos del BCRA, esta operación permitió bajar el costo de financiamiento nuevamente y ampliar la cantidad de bancos internacionales participantes”, destacó la entidad.
El organismo sostuvo además que la operación fortalece la liquidez en moneda extranjera y aporta mayor previsibilidad al flujo de divisas, lo que, según indicó, “favorecerá el funcionamiento del mercado cambiario local”.
Los préstamos repo son acuerdos mediante los cuales una institución obtiene financiamiento entregando activos como garantía, con el compromiso de recomprarlos en una fecha determinada. En esta oportunidad, el Banco Central utilizó como colateral bonos Bonar incorporados a su cartera tras el canje de títulos realizado por el Tesoro a comienzos de junio.
La utilización de Bonar representa un cambio respecto de las operaciones anteriores. En dos de los tres repos previos se habían utilizado títulos Bopreal emitidos por el propio Banco Central, mientras que solo uno había contado con bonos del Tesoro como garantía. Según el organismo, esta modificación contribuye a fortalecer la calidad de su balance.
Para el Banco Central, ese nivel de demanda refleja la confianza de los bancos internacionales en el proceso de ordenamiento macroeconómico y en la mejora de la situación financiera de la institución.



