El Banco Central de la República Argentina (BCRA) confirmó la renovación del acuerdo de swap de monedas con el Banco Popular de China (PBoC), una herramienta considerada estratégica para el respaldo de las reservas internacionales. El nuevo entendimiento tendrá una vigencia de cinco años, dos más que los plazos habituales de las renovaciones anteriores, y permanecerá en vigor hasta 2031.
El convenio contempla un monto de 130.000 millones de yuanes, equivalentes a aproximadamente USD 19.000 millones, y mantiene activo el tramo de 35.000 millones de yuanes —unos USD 5.000 millones— que Argentina puede utilizar para respaldar la estabilidad financiera y facilitar el comercio y las inversiones entre ambos países.
Las nuevas medidas del Banco Central
Desde la autoridad monetaria señalaron que la renovación fortalece la cooperación entre ambas instituciones y consolida una relación financiera que comenzó en 2009, cuando se firmó el primer acuerdo bilateral de intercambio de monedas. Además, destacaron que el nuevo plazo aporta mayor previsibilidad al esquema financiero del país.
La firma del acuerdo se produjo luego de una serie de reuniones mantenidas entre autoridades del Banco Central argentino y sus pares chinos, encabezadas por Santiago Bausili y Pan Gongsheng, presidente del Banco Popular de China. Esas conversaciones permitieron avanzar en una negociación que el Gobierno consideraba prioritaria debido al inminente vencimiento del convenio anterior.
La continuidad del swap había generado expectativas durante las últimas semanas, especialmente por las versiones que sugerían posibles modificaciones en la relación financiera entre ambos países. Sin embargo, el Ejecutivo sostuvo en todo momento que buscaba preservar este mecanismo por su importancia dentro de la estrategia de fortalecimiento de las reservas del Banco Central.
El intercambio de monedas con China representa una de las principales fuentes de respaldo para la autoridad monetaria argentina y brinda flexibilidad para afrontar necesidades de liquidez en moneda extranjera. Aunque parte de los fondos utilizados durante años anteriores ya fueron devueltos, el tramo actualmente activado continuará disponible bajo las mismas condiciones establecidas en el nuevo convenio.
Con esta renovación, el Gobierno asegura la continuidad de uno de los instrumentos financieros más relevantes de la relación bilateral con China y extiende por primera vez su vigencia a cinco años, un plazo superior al que había regido en las sucesivas prórrogas firmadas desde la creación del acuerdo.




