La NBA atraviesa horas de profunda conmoción tras confirmarse la muerte del jugador Brandon Clarke, figura de los Memphis Grizzlies, a los 29 años.
“Estamos desconsolados por la trágica pérdida de Brandon Clarke. Brandon fue un compañero de equipo excepcional y una persona aún mejor, cuyo impacto en la organización y en la gran comunidad de Memphis no será olvidado”, expresó el equipo este martes, reflejando el impacto que generó la noticia dentro y fuera de la institución.
El comisionado de la liga, Adam Silver, también difundió un mensaje de despedida: “Estamos devastados al enterarnos del fallecimiento de Brandon Clarke. Como uno de los miembros de más larga data de los Grizzlies, Brandon era un compañero de equipo y líder querido que jugaba el deporte con una enorme pasión y coraje. Nuestros pensamientos y condolencias están con la familia de Brandon, sus amigos y la organización de los Grizzlies”.
Hasta el momento no hubo confirmaciones oficiales sobre las circunstancias del deceso. Sin embargo, el sitio estadounidense TMZ indicó que se investiga una posible muerte por sobredosis y señaló que “Las autoridades encontraron parafernalia de drogas dentro de la casa donde se hospedaba el lunes”. En la misma línea, la cadena NBC 4 informó que el Departamento de Bomberos de Los Ángeles acudió a una llamada de emergencia médica cerca de las 17.00 del lunes y que, al llegar los paramédicos, el jugador fue declarado fallecido.
Según publicó The Athletic, en abril Clarke había sido arrestado y procesado en Arkansas por cuatro cargos, entre ellos tráfico de sustancias controladas y fuga en vehículo a alta velocidad.
En el plano deportivo, el ala pivote desarrolló toda su carrera profesional en Memphis tras ser seleccionado en la primera ronda del draft de 2019. Durante siete temporadas disputó 309 partidos en la liga, con promedios de 10,2 puntos y 5,5 rebotes por encuentro. En la campaña 2025-26 apenas pudo participar en dos juegos debido a lesiones en la rodilla y la pantorrilla.
Nacido el 19 de septiembre de 1996 en Vancouver, Canadá, Clarke se consolidó rápidamente como una pieza clave del plantel y en 2022 firmó una renovación de contrato por cuatro años y 50 millones de dólares. Con 2,03 metros de altura y 98 kilos, se destacaba por su solidez defensiva y eficacia en tiros de campo.
Antes de su llegada a la NBA, brilló en la Universidad Gonzaga, donde fue incluido en el tercer equipo All-American en 2019 y llevó a los Bulldogs hasta la Elite Eight del Torneo de la NCAA, además de integrar el equipo All-Region. Su repentina muerte deja un profundo vacío en el básquet internacional.




