En noviembre pasado, el consumo en supermercados sufrió una contracción del 3,8% respecto al mes anterior, marcando la caída mensual más pronunciada desde el año 2023. Este descenso se vincula directamente con el clima de incertidumbre generado por el reciente proceso electoral.
Los consumidores anticiparon sus compras previas a las elecciones legislativas, motivados por la expectativa de una posible devaluación y el consecuente aumento en los precios. Esta dinámica provocó una modificación en los hábitos de consumo, afectando las ventas del mes.
El impacto de esta caída trasciende el sector de supermercados, pues las variaciones en el consumo son un indicador clave para medir la confianza de los ciudadanos en la economía nacional. Así lo señalan especialistas que monitorean de cerca estas fluctuaciones.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) reporta que las ventas en supermercados están cerca de mínimos históricos dentro de su serie estadística, evidenciando un desafío para un sector que debe adaptarse constantemente a las condiciones cambiantes del mercado.
Mismo escenario para los mayoristas
En paralelo a la encuesta de supermercados, el Indec publica mensualmente un informe que pone el foco específicamente el los autoservicios mayoristas. En esta ocasión, los números demuestran una fuerte caída del 8,3% en las ventas de los negocios de ese sector, en comparación con igual mes del año anterior. Además, en el acumulado del período enero-noviembre, las ventas cayeron 7,7% en relación al 2024.
La única buena noticia para los mayoristas, es que sus ventas mejoraron en comparación a octubre (1,3% de crecimiento). Fuera de eso, hay muy pocos puntos altos para destacar.
En el análisis por grupo de artículos, se encuentra sólo uno con aumento de la facturación superior al IPC del período. La excepción es del rubro de “carnes”, con un alza del 46,1%. El resto de los artículos estuvieron muy por debajo del IPC (31,4%) y algunos incluso retrocedieron en términos nominales. La baja más marcada fue la de los “electrónicos y artículos para el hogar”, que en noviembre de 2025 facturaron 11,4% menos que en igual mes de 2024. La otra caída fue de los productos de panadería, con una retracción del 2,1%.



