El consumo masivo volvió a tropezar en junio y el comercio electrónico se consolidó como el único refugio de las ventas

La comercialización en volumen descendió 2,7% interanual y estiró la contracción acumulada del año al 2,9%, según datos de Scentia.
Por: #BorderPeriodismo

El espejismo de desaceleración que había mostrado mayo quedó atrás. Durante junio de 2026, la demanda de bienes de primera necesidad volvió a marcar una pendiente negativa al registrar una contracción del 2,7% interanual en volumen de ventas. De este modo, la actividad acumula un sesgo adverso del 2,9% en el transcurso del primer semestre, diluyendo las expectativas del sector comercial de lograr un punto de inflexión.

El relevamiento privado elaborado por la consultora Scentia da cuenta de un estancamiento prolongado: utilizando como punto de referencia el nivel registrado en enero de 2023 (100 puntos), el indicador cayó en junio a 82,9 unidades, ubicándose netamente por debajo del registro del mes anterior (84,8) y muy lejos del techo de 111 puntos alcanzado a finales de ese mismo año.

Aunque la facturación expresada en moneda local exhibió un incremento del 26,6% por cuestiones nominales, el avance del precio promedio por unidad (+23,1%) dejó al descubierto la persistente contracción en las cantidades efectivamente comercializadas por las familias.

Disparidad por canales: derrumbe en comercios de cercanía y explosión digital

El panorama operativo muestra una brecha inédita entre los puntos de venta tradicionales y los entornos digitales. Mientras la totalidad del circuito físico operó con números en rojo, el comercio electrónico trepó un 41% interanual, anotando avances de dos dígitos en cada una de las canastas analizadas.

En la venta web, la demanda estuvo encabezada por las bebidas alcohólicas (+61,8%), seguidas por el rubro alimentos (+54,6%) y los productos de compra impulsiva (+45,2%).

En el extremo opuesto, el segmento de cercanía compuesto por kioscos y almacenes barriales sufrió el peor desempeño del período, lastrado por fuertes caídas en insumos de limpieza de ropa y hogar (-20,9%), infusiones y desayunos (-13,2%), y artículos de cuidado personal (-11%).

Desglose por categorías: el impulso de las bebidas y el freno en el resto

Al evaluar la totalidad de los canales combinados, únicamente las categorías de bebidas lograron cerrar el mes con saldo positivo. Las variantes con alcohol crecieron un 9,4% interanual —dinamizadas en parte por la tracción del Mundial de fútbol—, al tiempo que las bebidas sin alcohol experimentaron una suba del 3,5%. "A excepción de las bebidas, todas las familias de productos registraron retrocesos en volumen. La contracción más severa se concentró en los artículos de desayuno y merienda, seguidos por la limpieza del hogar y los perecederos", detalla el informe de la consultora.

  • Desayuno y merienda: -7,7%

  • Limpieza de ropa y hogar: -6,2%

  • Productos perecederos: -5,7%

  • Artículos impulsivos: -5,3%

  • Higiene y cosmética: -3,7%

  • Alimentos básicos: -0,5%

El escenario macroeconómico no logra traccionar las góndolas

A pesar de que variables generales como el Producto Bruto Interno (+2,3% en el primer trimestre) y las exportaciones (+24,4%) muestran signos de actividad positiva, el consumo interno continúa disociado de esos indicadores.

La combinación de una producción industrial con caídas acumuladas en el año (-3,1%), el retroceso en la industria automotriz y una tasa de desempleo situada en 7,8% mantiene cautos a los consumidores, quienes reconfiguran sus hábitos priorizando las plataformas digitales y limitando las compras superfluas en los establecimientos de barrio.

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