El Gobierno de Javier Milei envío hoy al Congreso el proyecto de ley de reforma del Régimen Penal Juvenil, con el objetivo de bajar de 16 a 13 años la edad, a pesar de que ese piso seguramente no el que pretenden desde La Libertad Avanza, ya que desde la oposición plantean que el mismo sea de 14 años.
Por ejemplo, los jefes de los bloques del PRO y la UCR se mantienen firmes en la postura de bajar la edad de imputabilidad a los 14 años, a pesar de que el texto de la norma mantiene la intención de bajar la edad de punibilidad a los 13 años para delitos graves como homicidios, robos violentos, abusos sexuales o secuestro, además de determinar un régimen penal juvenil diferente para los adultos, con penas que podrían alcanzar los 20 años de cárcel.
Las diferencias por la edad y otros puntos calientes del proyecto
Más allá del debate por el límite de los 13 o 14 años, la pena máxima también será otra de las cuestiones que promete traer discusiones. Durante el debate del año pasado, tanto el oficialismo como los bloques dialoguistas establecieron una pena máxima de 15 años solo para delitos considerados graves como homicidio, abuso sexual o secuestro, pero dando prioridad a penas alternativas como tareas comunitarias, medidas de reparación y prohibición de acercamiento con las víctimas. En tanto, la privación de libertad sería el último recurso.
El proyecto original del Poder Ejecutivo prevé penas máximas de 20 años, sin posibilidad de reclusión perpetua o prisión perpetua, aun en casos de concurso de delitos.
Otro punto caliente del proyecto es el financiamiento y, en esa dirección se pronunció el presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem quien aseguró que habrá partidas presupuestarias específicas para llevar adelante el nuevo régimen y, para eso, mantuvo encuentros con los titulares de los diferentes bloques legislativos con la intención de llegar a un acuerdo.



